LA DELINCUENCIA COMO FUERZA SOCIAL
La prensa acaba de publicar la asombrosa información de un pacto entre el Estado de la República de El Salvador y la delincuencia que opera en su territorio. Convalidado por una reunión del Secretario General de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, con los pandilleros que se encuentran en las cárceles de ese país. Evidentemente estamos ante un reconocimiento nacional e internacional del surgimiento de la delincuencia como una fuerza social en El Salvador, donde de acuerdo con las estadísticas después del pacto o tregua entre el Estado y la delincuencia, el promedio diario de homicidios ha disminuido de 14 a 5.6.
Desde hace varios años se conoce el auge y crecimiento de la delincuencia en Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras). Una anomalía social que también registra un crecimiento continuo en la zona del Caribe (Puerto Rico, República Dominicana y Haití), varios países sudamericanos (Venezuela, Colombia y Brasil) y en México donde ha llegado a extremos insólitos. Dadas las actuales condiciones políticas, económicas y sociales del llamado continente Latinoamericano, es dudoso que esta tendencia llegue a revertirse a corto plazo. De ahí el interés y las repercusiones que puede tener para toda la región este inaudito ensayo que se verifica en El Salvador, con la finalidad de corregir una grave patología social.
Un aspecto que llama la atención de la solución salvadoreña es la presencia del ex comandante guerrillero Raúl Mijango en la reunión entre el Secretario General de la Organización de Estados Americanos y los jefes presos de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y Mara 18 (M18). Según un despacho de la agencia de noticias AFP, la explicación que se ha dado a este hecho es que las pandillas "entregarán sus armas a Insulza para que se fundan y se construya un monumento, a través del vicario militar Fabio Colindes y el ex comandante guerrillero Raúl Mijango, mediadores de la tregua". Sin embargo, una explicación más lógica y de mayor profundidad es considerar que los mismos estamentos sociales que nutrieron las guerrillas que existieron en El Salvador, una vez estas terminadas, están ahora nutriendo las fuerzas sociales delictivas de ese país. O sea que los idealistas que, con razón o sin ella, aspiraban a reformar la sociedad salvadoreña mediante la lucha armada, han sido sustituidos por desalmados que cometen toda clase de fechorías para satisfacer sus ambiciones y vicios personales.
La delincuencia es un fenómeno social originado en una multiplicidad de causas que varían de una sociedad a otra. Al margen de teorías sobre prevención, propuestas de soluciones, debates y controversias sobre este complejo tema, la realidad histórica es que la delincuencia ha existido en todas las épocas. Se modifica de tiempo en tiempo en cuanto a su intensidad, cantidad y modalidad, sin nunca llegar a desaparecer como estigma de la sociedad humana. Hasta ahora, la única solución práctica adoptada universalmente, es la creación del sistema judicial para la represión del delito mediante su sanción legal. Se persigue y sanciona a quienes delinquen no sólo para castigar, sino, además, para evitar la reincidencia y la imitación que pueden conducir a la creación de prototipos delictivos. No obstante, en nuestros países este sistema ha sufrido en los últimos años ataques legislativos que han conducido a invertir los principios y valores que deben pautar la aplicación de una buena justicia.
Emerge ahora en El Salvador el reconocimiento nacional e internacional de la delincuencia como fuerza social con la que el Estado ha celebrado pactos para frenar el crimen. Ante esta actuación inusual se impone una reflexión bien documentada, seria y responsable, sobre sus fundamentos éticos, valor como finalidad de la justicia, implicaciones legales y eficacia en el combate contra la delincuencia. Según Jannet Aguilar, directora del Instituto de Opinión de la Universidad Centroamericana, "la baja en el número de homicidios es insuficiente para evaluar la efectividad o eventual sostenibilidad de la tregua, porque las denuncias de desaparecidos aumentan".
El exlanzador Mariano Rivera, que se agarre de Dios y el Salmo 91
"Rio", el sencillo de J Balvin dedicado a su hijo en el que cuenta su proceso personal
Reparación en el Puente de la 17 causó largos tapotamientos
CMD envió propuesta para aumento salarial a médicos pensionados; espera respuesta de las autoridades