Saudades-Celebrando la vida

Quien conoce a Freddy Ginebra sabe que es un ser muy especial. No porque sea lo que son muchos, ni lo que son pocos, es un hombre que hace cosas que muchos otros no hacen y con él la memoria florece como las amapolas en febrero, los flamboyanes rojos o amarillos, como las trinitarias todo el año. Este libro, Celebrando la Vida II, nos deja entrar en lo que es Freddy. En parte de su alma, lo que siente, de lo que piensa y de lo que hace o quiere hacer. Un libro bellísimo. Con imágenes de su tío Paul Giudicelli. Es para meditar. Para vivir día a día, cada hora, cada instante. En cada relato se lee un cuento, una etapa de la vida, lo que es Freddy y lo que le pasa por su cabeza que, muchas veces, no son cosas terrenales. Al conocer un poco de Freddy, que nunca se conoce a fondo porque cambia de minuto a minuto, creo que entre su madre y su padre se tejieron genes que nadie en el mundo ha conseguido. Porque Freddy es un ser único, no hay otro como él. Basta leer sus libros, saber los orígenes de Casa de Teatro y para encontrar un duende, conocer a su hermano José para saber lo que son los Ginebra. Y no es que sea un loco viejo, ni un maldito loco. No. Lo que pasa es que conversar con Freddy hoy es una cosa y conversar mañana es otra cosa. En su mente hay de todo: creatividad, amor, cariño, solidaridad, inteligencia, honestidad y un largo etcétera imposible de contabilizar.

Por eso este libro, que son los artículos que escribe en Diario Libre, nos lleva a vivir un poco, junto a este hombre excepcional. En él hay recuerdos, un pasado que se torna presente en cada línea, deseos que se hacen realidad, relatos que son cuentos y cuentos que son historias y uno se queda en la nostalgia. Es como si nos regalara lo que fuimos y lo que dejamos de ser. Nos lleva a pensar, a reír, a recordar el amigo con el que compartimos los días que ya se fueron pero que permanece atado a nuestra cotidianidad, en él memorizamos la juventud, los momentos alegres, a aquella señora que pasaba cada día por el frente. En fin, es como abrir la gaveta donde hemos guardando los momentos más dulces. Se lo recomiendo. Si quiere sentarse en esa mecedora que tiene en la terraza, en ese cómodo sofá que está en la sala o quizás en esa hamaca de guano que todavía conserva en un baúl, cómprelo y disfrútelo. Se acordará de mí.

Punto y Seguido: Pero hay algo más de los Ginebra: 100 Recetas y más de Doña Zaida. Tía de Freddy. ¿La recuerda? Cada día en el Show de Medio Día. Cocinando. Señalando errores, reprochando malas actuaciones y reprimiendo al Conjunto Quisqueya por aquello de mover las caderas de manera estrepitosa. Si estuviera viva ya le hubiera dado un pellizco a esos "de la calle" que, en lugar de cantar, gritan y solo dan golpes de barriga. Las recetas de este libro son para cocinarlas y saborearlas, además hay comentarios y detalles de su hija que lo escribe. Doña Zaida vive en el recuerdo de todos las que la conocimos y de quienes la vieron por televisión. Era una mujer como ninguna. Y en verdad, este es un libro para comérselo.

Denver, Colorado

Este libro, Celebrando la Vida nos deja entrar

en lo que es Freddy. En parte de su alma,

lo que siente, de lo que piensa y de lo que hace

o quiere hacer. Un libro bellísimo.