Semana Santa
Si hay algo que añoro son estos días de Semana Santa en mi país. Las procesiones del Domingo de Ramos, la de Jesús Nazareno, y también el silencio del Viernes Santo y un Domingo de Resurrección en el que parece que renace la alegría y la esperanza en una nueva vida. Aquí en Denver, y en todo Estados Unidos, la mayoría de la gente no es católica y por lo cual no se hacen procesiones, también porque es para el norteamericano significa ruido, parar el tránsito, y si se canta y se reza en voz alta se considera un escándalo que le roba la tranquilidad a los ciudadanos, y se puede hasta llamar a la policía ¿Y entonces?
Recuerdo que cuando era niña, y ya adolescente, no se iba a la playa, ni se viajaba a otro lado del país. Solo rezar, hacer viacrucis, hasta penitencias, ayunos y pasar un día en silencio. En ese tiempo, Jesucristo resucitaba el Sábado Santo a las diez de la mañana, y aquello era una alegría. Hoy las cosas han cambiado. Estando en Moca, un Viernes Santo, el ruido y la música callejera me aturdía. Ya al atardecer hubo silencio, pero mucha gente bebía en las calzadas, se escuchaba reír a carcajadas, contar cuentos obscenos y otras tantas cositas que antes no se hacían. ¡Válgame Dios...! Antes se vivía yendo a la iglesia, rezando en casa, y se iba a visitar a la familia. Era un tiempo para la reflexión.
Recuerdo con mucho cariño la procesión del Miércoles Santo, en la que Jesucristo recorría el pueblo, en la noche, y lo acompañábamos con esta oración: "Jesús Nazareno, rey poderoso, a pedirte vengo como poderoso, que las penas mías las convierta en gozo...". Me gustaba el Domingo de Ramos, con palmas, y en España también con laureles y ramas de olivo, para recordar cómo fue recibido Jesús en Jerusalén. Hoy hay muchos cristianos, pero piensan y actúan diferente a los católicos, lo cual no significa que estén errados. La religión católica se ha dividido cada vez más, pero no importa. Lo importante es que se crea en Dios. Un Dios como sea que lo predique un sacerdote o como usted lo quiera ver.
"Dios dice: ayúdate que yo te ayudaré". Y me fascina esa frase. Porque para mí, Dios es una energía y una fuerza superior que me ayuda, me protege, vive dentro de mí, me hace actuar bien, ríe conmigo, también llora cuando lloro, me levanta, me abraza, sabe lo que quiero y lo que no quiero, me ayuda vivir día a día y me da valor ante cualquier problema. Así es que pienso que la Semana Santa, sea uno católico o de alguna otra religión cristiana, es un tiempo para reflexionar sobre lo que fuimos y pensar en lo que nos queda por hacer. No importa si se va o no a la playa, a visitar a la familia en otro pueblo, lo que importa es tener unos minutos para uno solo, con sus pensamientos, reflexionando sobre lo que se va o no se va a hacer. Y eso es muy bueno.
La Semana Santa, período de intensa actividad litúrgica, se celebra cada año en fechas diferentes y es debido a que se basa en eventos astronómicos. Ahora, en 2013, comienza el 24 de marzo. En 2014 comenzará el 23 de abril. Les deseo, queridos lectores, estimadas lectoras, una buena Semana Santa.
Denver, Colorado
La Semana Santa, sea uno católico o de alguna otra religión cristiana, es un tiempo para reflexionar sobre lo que fuimos y pensar en lo que nos queda por hacer.
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