Mucho cuidado

El Gobierno tiene que manejarse con pies de plomo en la actual coyuntura, pues un mensaje equivocado a los agentes económicos, y la respuesta será una contracción de la actividad económica y menos recursos para el Estado.

Nadie puede negar que el país está a la expectativa del resultado del proceso de reforma. El énfasis en los problemas que se arrastran puede ser muy bueno como campaña de relaciones públicas para conseguir objetivos políticos y de recaudación, pero si se persiste en el argumento, el resultado casi seguro será, aumento de precios, lo que quiere decir inflación, lo cual restringe el gasto de la gente e impone presiones para aumentos de salarios a todos los niveles, tanto en el sector público como en el privado.

Pero además, la insistencia en el problema inclina la presión sobre el Gobierno para enfrentar a los responsables de la situación. Es decir, la crisis económica deviene en crisis política. Eso es jugar con candela.

Danilo tiene que moverse rápido consensuando la reforma posible y comenzando a gobernar.