Mucho cuidado

El Consejo del Poder Judicial está llevando a cabo una encomiable labor de limpieza que debe ser apoyada, pero tiene que cuidarse de no dejarse arrastrar por el nocivo populismo judicial que ha encontrado arraigo en ciertos sectores.

No hay dudas de que hay jueces en el sistema que merecen ser radiados. Una cosa distinta es que esas destituciones se aprecien como una orientación, como una "línea" a los demás jueces sobre la actitud que deben tener frente a los derechos de los justiciables.

Con la libertad de una persona no se puede jugar al gatillo alegre. La preservación de las garantías procesales es la piedra angular de un sistema penal que se considere justo y nuestro sistema establece una igualdad de armas entre los actores.

Que un juez obligue al Ministerio Público y a la Policía a garantizar esa igualdad y el uso de procedimientos legítimos, debe ser motivo de encomio, no de cancelación.

La sociedad se protege mejor garantizando la libertad y el bloque de constitucionalidad, que apoyando arbitrariedades.