Otro descubrimiento tardío...

Aquí vivimos descubriendo lo conocido...

Cada día se da uno de narices con situaciones anormales, y en cierto modo pecaminosas, que son informadas como si fueran auténticas virtudes.

Los bienes incautados a traficantes diversos, y cuyos expedientes se hallan en los tribunales a la espera de sentencia, están en manos de terceros.

Que son civiles, pero también militares.

Eso es lo bueno del sistema, que cuando se trata de cosas malas, participan por igual, sin discriminación, distinción ni discernimiento, los individuos de saco y corbata y de uniforme.

Esa situación es vieja, muy vieja, y denunciada en todos los tonos, y sin embargo, es ahora cuando el responsable de la Unidad de Lavado habla de hacer un inventario y de proceder al rescate.

Contar casas, y carros, y yates, y aviones, y otro tipo de propiedades, que fueron conocidas en su momento, es una tarea tan difícil que se necesitó de la ayuda de un organismo internacional.

Cuando se tenga ese registro, que deberá tomarse un tiempo más, se harán las nuevas expropiaciones. Entretanto, que los bienes sigan en manos ajenas, sin importar del deterioro.

Y sobre todo el abuso.