Partidos y coyuntura
Se ha dicho y reiterado que sin partidos políticos fuertes no es posible establecer una democracia duradera, pero cuando hablamos de partidos fuertes no sólo nos referimos a partidos con amplia base de afiliados, sino a instituciones con base ideológica estable y compromiso con el sistema político. Estamos hablando de organizaciones democráticas, que no son controladas por élites corporativas con intereses ajenos al bien común.
Esos partidos son difíciles de encontrar en sociedades pre modernas, básicamente porque esas sociedades no han desarrollado la cohesión ni el desarrollo suficientes para crear instituciones fuertes. Si las élites no son capaces de establecer un orden de prioridades orientado a las necesidades nacionales, los partidos van a reflejar las carencias de esa sociedad y se van a concentrar en la política "chiquita", la de los chismes, las divisiones y la oposición sectaria.
En una sociedad donde todo falta por hacer y altos niveles de pobreza, la coyuntura siempre será propicia para la triquiñuela, para el paternalismo, la compra de conciencias, el transfuguismo y, por supuesto, la corrupción. En una sociedad pre moderna esas patologías son inherentes al sistema.
Se requieren élites partidarias muy centradas y fuertes ideológica y políticamente para avanzar en la modernización de la sociedad y de las prácticas políticas.
En la coyuntura actual es necesario un gran movimiento a lo interno de los partidos que rescate los valores modernos que sostienen la democracia.
atejada@diariolibre.com