Patios y Figuras

Daniel Infante es uno de los pintores jóvenes que más interés despierta actualmente. Su evolución -original, discreta, inteligente- ha ido mostrando en sus exposiciones individuales una carrera ascendente que no ha pasado desapercibida.

"En la obra de Daniel Infante descubro una inédita mirada de nuestras claridades, de nuestros clamores y de nuestra fisonomía. Alejada de lo trivial, de lo gastado, de lo tópico del trópico", dijo de él Pedro Delgado Malagón. "Su obra es una bella expresión de su conciencia creadora, sencilla y simple como la oferta naif, pero a la vez extraña y complicada como los atisbos del alma", ha opinado Arnulfo (Miñín) Soto.

El próximo martes Daniel Infante se someterá de nuevo al escrutinio del público. Inaugura su muestra Patios y Figuras en Arte Berri, en una exposición en la que Fernando Casanova ha encontrado atisbos de "un expresionismo de feliz emotividad". Y añade: "Infante aparenta cierta ingenuidad en el dibujo, pero está muy lejos de ser un pintor ingenuo; la fórmula o sistema que desarrolla en su búsqueda de pureza de color y de relación directa entre dibujo y pintura está totalmente lograda en el conjunto final."

No es fácil para los pintores jóvenes encontrar su propio lenguaje y su sitio en un mercado difícil y pequeño. Parece que es indispensable para abrirse camino como artista tener una vocación inconmovible, la convicción profunda de que no se puede hacer otra cosa que pintar. Es su caso.

IAizpun@diariolibre.com