Sensatez
El ministro Administrativo de la Presidencia tuvo el buen sentido político y la sensatez de dar el frente ante los "errores" que se colaron en la propuesta de reforma fiscal. Había que hacerlo antes de que la cosa tomara otro cariz.
Se acepta la explicación porque no podía ser de otro modo. Apenas horas antes los sindicalistas habían salido de Palacio exclamando que no se penalizaría la canasta familiar.
Pero el "error" demuestra que hay personas que no conocen lo que Habermas llama "el mundo de la vida" y que hay otros que no están manejando bien sus cartones.
Todo esto podría tener que ver con el carácter reservado que están tomando todas las decisiones en el gobierno de Medina. Gobernar es dialogar con el pueblo, es preguntarle, ya sea por vía de sus representantes o directamente, por lo que piensa sobre los problemas.
Confiamos en que el Gobierno aprenda de lo pasado y se decida a hacer una administración abierta. Mientras, aplaudimos la sensatez del ministro Peralta.