Sorpresa con el (la) Defensor (a)

Zoila era una viga, pero se dio para sorpresa de todos

El Defensor del Pueblo tenía más de diez años como amago y ahora el Senado acaba de dar con el nombramiento de Zoila Martínez.

Si se quiere, puede agregarse el Medina, pero parece que no lo necesita.

Le ganó a Cruz Jiminián, quien quería cambiar el titulo de Papá del Pueblo por el Defensor, y como dirían los tígueres, se guayó.

Era una viga fuerte y bien colocada, y se cayó, y de muy alto. Con decir que los propios senadores se sorprendieron de que no pasara la prueba.

Los populistas de la cámara alta querían hacer populismo con el "médico de los pobres", pensando en coger colitas, y se les peló el billete.

Ahora "habemus" Defensor del Pueblo, y quien menos sabe qué es o para que sirve es el propio pueblo, que se supone su principal beneficiario.

Sin embargo, a lo hecho, pecho.

Ahora vendrá la agonía del presupuesto o de que entreguen las partidas, la contratación del personal subalterno, la búsqueda de un local apropiado, y todo lo que implica la creación de un órgano público.

No obstante, ya hay Defensor del Pueblo, y eso era lo que importaba, después de más de diez años.