Un dulce y... peligroso sueño

Santo Domingo Norte. El fuerte trabajo de montar y desmontar cajas de pollos, sumado al agobiante calor y el seguro largo viaje, vencieron de cansancio a este obrero, que sin reparar en peligros, duerme una plácida siesta. Mientras que su acompañante, despierto y vigilante, se aferra a las cuerdas que mantienen unidas las cajas plásticas que transportan los pollos en caso de que un frenazo haga peligrar su balance.

FOTO: RUBÉN ROBERTO