Cannes se sacó al fin una de la manga

"La Vida de Adéle", de Abdellatife Kechiche surgió en la segunda mitad del festival

Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, junto al director.

SANTO DOMINGO. Los dos últimos años, la cosa en Cannes para seleccionar la Palma de Oro no ha sido fácil. El año pasado, "Amour", de Michael Haneke, llegó faltando dos o tres días para finalizar. Lo mismo ocurrió este año con "La vida de Adéle", del tunecino Abdellatife Kechiche.

El propio director dijo a la prensa: "Me siento muy emocionado. Lo que uno logra con una película, lo logra en equipo, y cuando uno fracasa, también lo hace en equipo. En esta película, lo principal es que es una especie de fusión entre nosotros, con los otros actores, los técnicos. Es una auténtica película de equipo, es todo a lo que aspiro, que trabajemos con ese espíritu, que es en cierta medida un espíritu de familia". Así comienza el camino de una cinta valiente y tierna.

Las actrices, reconocidas por el jurado en el laudo de la Palma de Oro, expresaron por su parte que el filme "es universal, habla sobre una historia de amor. Si puede convertirse en un himno a la tolerancia, será todavía más gratificante", dijo Adèle Exarchopoulos.

Mientras que Léa Seydoux, la francesa que está más de moda ahora mismo que la misma Marion Cotillard, reconoció que "lo que nos acercó es el amor que existe entre nosotros, y quizás también nuestro sentido del humor".

Se supone que esta película, cuyo nombre real es "La Vie d'Adèle - chapitre 1 & 2 (Blue Is The Warmest Color)" (La Vida de Adele, capítulos 1 y 2), tenga continuidad.

Hay quienes piensan que el premio a la mejor actuación femenina debió recaer sobre estas dos jóvenes actrices. Berenice Bejó, por su parte, quien debió recibir el premio a la mejor actuación hace dos años, por The Artist, lo obtuvo ahora por su excelente performance en "The Past", del iraní Ashgar Farhadi.