20180205 https://www.diariolibre.com

La Serie del Caribe desde 1949 a la fecha en Jalisco, la tierra de Jorge Negrete ha confrontado todo tipo de crisis. Se podría decir que tiene la clave del “Morivivi”.

El 5 de de febrero de 1990, los problemas económicos de tres países de la Confederación del Béisbol del Caribe (excepto México) hicieron que cambiara de escenario por dos años (1990-91) a Miami Beach.

El evento fue realizado del 5 al 11 de febrero en el Orange Bowl, un estadio de fútbol americano, con 52 años de servicio, fue inaugurado el 10 de diciembre de 1937, con capacidad para 74,224 aficionados, escenario que en una ocasión se utilizó para jugar béisbol en 1956 cuando se dieron cita 51,713 fanáticos para ver lanzar a Leroy Satchel Paige con los Jets de Columbus contra los Marlins de Miami en un juego de AAA de la Liga Internacional.

El encargado de montar el evento fue Carlos Isava, presidente de la firma Polysport Inc., quien adquirió los derechos por tres eventos, donde le garantizaba a cada equipo US$65 mil. Isava era un capitán retirado del ejército de Venezuela, quien estaba graduado en ingeniería de la comunicación. La firma se materializó el 13 de octubre de 1989 en San Juan, Puerto Rico, la Liga Mexicana del Pácifico se opuso.

Firmaron Juan Francisco Puello Herrera y Monchín Pichardo, República Dominicana; Rafael Marcial Garmendía y Alberto González Moreno, Venezuela y Juan Cancel Ríos y Rafael Collazo, Puerto Rico.

Al Orange Bowl se le hizo una serie de ajustes para que recibiera a los Naranjeros de Hermosillo, México; Leones del Escogido, República Dominicana; Metros de San Juan, Puerto Rico y Leones del Caracas, Venezuela.

Bajo la tutela de Felipe Rojas Alou, el primer triunfo de los Leones del Escogido se produjo en el segundo juego del clásico el martes 6 de febrero al derrotar 10-8 a los Leones del Caracas. Inició José Núñez y aunque estaba arriba en el pizarrón 8-3.

La histórica alineación de los Leones: Nelson Liriano, 2B; Marquis Grisson, LF; Junior Félix, CF; Rufino Linares, BD; Gerónimo Berroa, 1B; Luis de los Santos, 3B; Moisés Alou, RF y José Vizcaíno, SS.

El Escogido ganó la corona con 5 victorias y una derrota, con dos juegos de ventaja sobre los Metros de San Juan y Leones del Caracas que lograron registro de 3-3 y los Naranjeros de Hermosillo 1-5.

Para un equipo dominicano fue el séptimo título caribeño, el Licey sumaba siete (1971, 73, 77, 80 y 85) y el Escogido (1988-1990).

Gerónimo Berroa, de los Leones del Escogido, fue el líder de remolcadas con 8 y también se llevó el galardón de Jugador Más Valioso. El rey del pitcheo fue el relevista Melquíades Rojas, con 2-0.

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“Pero si yo no tengo ni en qué caerme muerto... Si me muero ahorita caigo parado”...

Jorge Negrete

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