Ansiedades cambiarias (2019)

A diferencias de años pasados este año no se han leído declaraciones por parte de los muchachos industriales de Herrera, por ejemplo, en cuanto a que el dólar no circula con la fluidez esperada.

Lo veo cada vez que entro a mis redes. Argentarium: ¿Hasta dónde es que llegará la tasa de cambio? ¿Has visto el nivel de devaluación que enfrentamos? ¿Cómo cerrará el 2019? ¿Se repetirá la hecatombe del 2003-2004?

Esos niveles de ansiedades se han elevado sobre todo en las últimas semanas, digamos que, desde inicios del mes de junio hasta la fecha, cuando la tasa de cambio se elevó de RD$50.58 hasta RD$51.09 casi cerrando el mes de julio.

Vemos en la segunda gráfica esta tendencia más acentuado en el nivel de devaluación, en ese caso de forma acumulada en lo que va del año. Luego de haberse mantenido extraordinariamente estable durante los primeros cinco meses del 2019, acumula solo una devaluación de 0.6% en ese momento, ya en los últimos dos meses hasta 1.4%, ciertamente supera la devaluación de los primeros cinco meses.

Para determinar si estamos ante una situación de preocupación extrema, siempre es valioso volver al pasado y ver si hemos estado igual, peor o mejor que como estamos en la actualidad.

Hacemos ese ejercicio en la misma gráfica, donde se observará que para finales de julio del 2018, hace exactamente un año atrás, la devaluación acumulada era de 2.9%, en efecto el doble de la pérdida del valor del RD$ frente al US$ en la actualidad (1.4%).

Lo que es más, así como a junio del 2019 llegamos a una devaluación acumulada del 0.6%, en el 2018 llegamos a ese mismo ritmo cambiario... ¡Al comenzar el mes de febrero! En la misma línea, la actual devaluación de 1.4% por la que ahora nos rasgamos las vestiduras fue una realidad no en julio del 2018, pero al iniciarse el mes de marzo de ese año.

Recordemos, porque siempre olvidamos, que al concluir 2018, no solo fue un año de marcada estabilidad cambiaria y de precios, sino también con un ritmo de crecimiento económico y dinamismo crediticio particularmente fuerte comparado con lo que muchos habíamos proyectado que se lograría.

A diferencia de años pasados, cuando era recurrente el tema de la escasez cambiaria y la dificultad de acceder a divisas con facilidad y en los montos deseados, este año no se han leído declaraciones por parte de los muchachos industriales de Herrera, por ejemplo, en cuanto a que el dólar no circula con la fluidez esperada.

De hecho, y como podemos ver en la gráfica principal, en lo que va del 2019 y tal como hemos identificado en la última década, se sigue manteniendo estrictamente el cumplimiento de lo que hemos llamado la “Regla HVA”, que establece que tenderemos a manejarnos dentro de una banda o tendencia devaluatoria interanual de entre el 2 % y el 6 %.

Si se observa con detenimiento en esa gráfica, de hecho lo que se ha evidenciado en el transcurso del 2019 más bien tiende hacia el rango inferior de la Regla HVA, es decir, entre el 2% y el 4% solamente.

Ampliando el horizonte del análisis semestral, como hacemos en la tercera y última gráfica, se observará que a junio de 2019 la devaluación acumulada ha sido de solo 0.98 %, el nivel más bajo que ha marcado ese indicado durante los primeros seis meses de cada año, por lo menos durante el ultimo quinquenio (2015-2019).

Cierto esto que el susto producido por la caída, real o esperada, en el ingreso de turistas norteamericanos bien pudo generar ciertas preocupaciones entre muchos agentes económicos, pero también debemos equilibrar esto con otra realidad: La economía de este año no es la del año pasado.

A favor tenemos un precio del petróleo más noble que el que promedió para esta época del año pasado, mucho menor expectativa de alzas en las tasas de interés de los Estados Unidos y los mercados globales y, es lamentable decirlo, un menor nivel de actividad económica en la República Dominicana.

Las medidas recientes del Banco Central (las de finales de mayo, junio y julio) son señales de alertas previas de que algo están viendo desde las alturas bancentralianas en cuanto a que la economía no crece ni crecerá este año como antes.

Esto implica, entre otros datos, un menor nivel de productos importados y también una factura petrolera mucho más llevadera que la de años anteriores, ambos elementos que le restan presión al mercado cambiario y que permiten una flexibilidad monetaria bastante más holgada y acomodaticia como la que ha venido mostrando el Banco Central.

Pienso que las autoridades del Gobierno dominicano deberían poner mayor atención a esta realidad económica. A través del crédito privado o la flexibilización monetaria no es verdad que se puede sacar toda una economía del estancamiento actual como en el que se encuentra la dominicana.

Las incertidumbres, aunque dentro del ámbito político, impactan otras instancias. Ya quisiera uno ver, por ejemplo, al Ministerio de Hacienda menos preocupado con el costo de las elecciones del 2020 y más enfocado en la ejecución del presupuesto del plan de inversión que tenía el Gobierno para este año.

De igual forma, uno quisiera mayor claridad de las autoridades eléctricas en cuanto al estatus de Punta Catalina, el arbitraje con Odebrecht y el real impacto que podrá tener para aliviar las finanzas públicas y el calor que sufre la población los apagones que la aquejan.

También del lado impositivo, aunque aplaudimos los logros recaudatorios de parte de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) en el primer semestre, también sería conveniente que se termine de definir, o no, si se ejecutará la tan esperada amnistía fiscal para aliviar la ansiedad tributaria que afecta a muchos empresarios y profesionales.

En cuanto a la tasa de cambio para el cierre de 2019, sigo manteniendo lo que proyectábamos en noviembre pasado en nuestras “predicciones”, que cerraremos este año por debajo del nivel de RD$52.95 por US$. Pero esa, queridos lectores, es la menor de mis preocupaciones o de lo que me podría causar ansiedad.

El limbo económico actual va más allá de lo que la política monetaria o cambiaria, por sí sola, puede impactar. Ojalá que el Gobierno esté consciente de esto. De lo contrario, lo que nos espera no es nada halagüeño.

Image
Image
Image
Ansiedades cambiarias (2019)
“La inflación interanual, es decir de junio de 2018 a junio de 2019, se ubicó en 0.92 %, manteniéndose por octavo mes consecutivo por debajo del límite inferior del rango meta.”
Banco Central de la República Dominicana Informe de política monetaria a julio de 2019

+ Leídas