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Brazo protector

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Brazo protector

Los países que como la RD han venido utilizando el endeudamiento externo para balancear sus cuentas estaban comenzando a inquietarse. A pesar de las promesas de la Fed y otros bancos centrales de que mantendrían sus políticas de estímulo monetario todo el tiempo que fuera necesario, se estaban acumulando indicios de que se acercaba el día en que pondrían en reversa el motor de las emisiones de dinero. Tal reversión implicaría que sería entonces más costoso para países como el nuestro seguir endeudándose como hasta ahora lo han estado haciendo.

Pero parece que no hay por qué preocuparse, pues el Banco Mundial ha salido a apaciguar esos temores.

Ayer Jim Yong Kim, presidente del banco, declaró en una entrevista que su institución está "vigilando constantemente" los efectos sobre los países en desarrollo de esas "políticas monetarias no convencionales". Expresó que si los Estados Unidos dan vuelta atrás y reducen su programa de compra de valores, el costo de tomar dinero prestado subirá y afectará a esos países, lo cual es un motivo real de inquietud. Pero a continuación añadió que el banco crearía entonces nuevos instrumentos para que hubiese fondos disponibles para proyectos de infraestructura, y dijo que el capital privado fluiría también gracias a que el banco estaría involucrado.

Según él, igual que en el 2008, el Banco Mundial deberá ser en esas circunstancias el brazo que suavice el golpe sobre los países en desarrollo.

Kim no ocultó, sin embargo, sus aprensiones respecto de las emisiones monetarias. Señaló que una economía mundial inundada de dinero creado por bancos centrales, y con Japón comenzando ahora un programa de estímulo sin precedentes, es una economía que transita por "un territorio no explorado". Y agregó que a pesar de estar en una era de tasas de interés ultra bajas, los países en desarrollo no han tenido acceso a verdaderos capitales de inversión de largo plazo.