Manteniéndose unidos

Reforma bancaria. El desmembrar bancos universales es una mala idea. Hay mejores formas de mantenerlos seguros
La cirugía es una forma atractiva y radical de disponer de un órgano enfermo, pero puede tener efectos dañinos en el resto del cuerpo. Esa es una razón de por qué el separar las áreas de inversión y comercial de los grandes bancos "universales" es la manera incorrecta de proceder para proteger a los contribuyentes de banqueros irresponsables.
El debate sobre dividir los bancos universales ha estado sonando desde el inicio de la crisis, cuando gigantes como Citigroup y el Royal Bank of Scotland (RBS) casi colapsaron, pero se ha reanimado recientemente. Sandy Weill fue el hombre que remendó a Citigroup en los años de 1990 y en el proceso ayudó a enterrar la ley Glass-Steagall, una ley de la era de la Depresión que separaba la banca minorista y la de inversión. El mes pasado dio un giro completo: ahora desea que los reguladores deshagan su trabajo anterior. La idea está también en las mentes de los europeos. Wolfgang Schäuble, el ministro de finanzas alemán, dice que "no excluye" una división de este tipo. Y Vince Cable, el secretario de negocios de Gran Bretaña, sueña con dividir a RSB.
Los atacantes de los bancos universales tienen tres palos con que golpearlos. El primero está basado en la idea de que existe algo podrido en la banca de inversión, un miasma cultural que infecta las partes "buenas" de los bancos donde las compañías y las personas obtienen préstamos y colocan depósitos. El segundo es que son una amenaza para la estabilidad financiera, debido a que los bancos universales tienden a ser más grandes y más complejos que sus pares más concentrados. Y el tercero es que los bancos universales son un mal negocio para los inversionistas. El banco de Weill perdió 94% de su valor en los últimos cinco años; el RBS ha disminuido un regio 96%.
Sin embargo, ninguna de estas críticas justificaría una disolución completa. La idea de que todos los problemas financieros surgen del "casino" de los bancos de inversión es un mal diagnóstico. En su núcleo el problema de la crisis era demasiada deuda, gran parte de ella garantizada por propiedades. Es cierto que los mercados al por mayor jugaron un papel importante en la acumulación de esta deuda, pero fue propulsada por malos préstamos a personas y desarrolladores por los bancos minoristas y comerciales. Y con estos canales de crédito ahora bloqueados, las actividades de la banca de inversión tales como ayudar a las compañías a emitir deuda y financiación de capital son un medio crucial de canalizar ahorros a negocios con buenas ideas.
El argumento de la estabilidad es también dudoso. Porque son diversificados, los bancos universales expanden sus riesgos. Por ejemplo, durante la crisis bancos tales como JPMorgan Chase vieron cómo un repentino declive en la banca de inversión fue compensado por ingresos de su banca minorista, y viceversa. Lehman Brothers y Bear Stearns no tenían esa protección - e implosionaron. Ahora muchas empresas están escogiendo emitir bonos en lugar de tomar prestado a los bancos. Esto significa que los bancos que son puramente minoristas pierden, pero la banca mayorista mejora sus beneficios al conducir empresas al mercado de bonos.
La noción de que los bancos universales son peores para los accionistas que otros bancos, está también sujeto a discusión. Tan pobremente como se han desempeñado estos están captando participación de mercado de bancos puramente de inversión en áreas tales como bonos, monedas y mercancías. Finalmente, aunque es fácil pedir que los bancos sean divididos, sería extraordinariamente difícil hacerlo en la práctica. Desenmarañar qué accionistas y tenedores de bonos deberían ser propietarios de qué pedazos del banco dividido sería una pesadilla.
Mejor medicina
Ciertamente que el cambio es necesario para proteger a los contribuyentes de tener que nuevamente desembolsar miles de millones para salvar un sistema bancario de las consecuencias de sus propios errores. El tamaño mismo de los bancos universales los hace peligrosos, porque saben que el estado los rescatará si las cosas no salen bien. Pero la mayoría son tan grandes que sencillamente dividirlos en dos no resolvería el problema. El efecto de dividir bancos como Citigroup, RBS y el Deutsche Bank, todos los cuales tienen activos superiores a $1 trillón, sería crear seis sistémicamente importantes bancos en lugar de tres.
Una medicina más eficaz ya ha sido propuesta. El gobierno británico está listo para adoptar las recomendaciones de una comisión independiente en Gran Bretaña, que incluye la adopción de un "anillo" que obligaría a los brazos minorista y de inversión de los bancos universales a tener sus propios amortiguadores de capital, protegiendo a los depositantes de pérdidas en la banca de inversión pero manteniendo parte de los beneficios de la diversificación. Agregue nuevas reglas que exijan a todos los tipos de bancos mantener mayor capital y esfuerzos (cruciales) para imponer pérdidas a los acreedores privados de una institución que fracase, y el caso de la cirugía radical se mitiga.
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De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
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