Repartiendo los cheles

Telecomunicaciones móviles en los Estados Unidos. Se hacen mega ofertas para transformar la industria inalámbrica estadounidense
Banqueros involucrados en fusiones y adquisiciones han estado mirando sus teléfonos con más frecuencia de lo que lo hacen los adolescentes alocados con los mensajes, para mantenerse al día de las ofertas para las empresas estadounidenses de telefonía móvil. El 15 de abril la Red DISH, un operador de televisión vía satélite, se convirtió en el último concursante para unirse a la refriega cuando hizo una oferta de $25.5 mil millones para adquirir Sprint Nextel, la tercera empresa inalámbrica más grande del país.
DISH no es el único postor para Sprint. El pasado octubre SoftBank de Japón ofreció comprar el 70% del operador inalámbrico por solo un poco más de $20 mil millones; y esta semana se jactó de que el acuerdo pactado prometía beneficios "superiores" para DISH. Sprint, a su vez, está tratando de lograr asumir el control completo de Clearwire, otra empresa inalámbrica de la cual ya es propietaria de la mitad. Y T-Mobile USA, el cuarto operador móvil más grande, sigue adelante con un plan para fusionarse con la quinta más grande, MetroPCS.
El alcance de la licitación es impresionante. Según Dealogic, un proveedor de datos, los acuerdos inalámbricos con un valor de $49 mil millones ya han sido anunciados este año en los Estados Unidos, comparado con transacciones por un valor de $53 mil millones durante el año 2012. Y es probable que se estén elaborando ofertas del tamaño de números de teléfonos. ¿Qué está impulsando esta actividad? ¿Y quién es probable que quede en el tope cuando pase la tormenta?
La respuesta a la primera de esas preguntas es que las ofertas están dirigidas a ayudar a los operadores móviles más pequeños en los Estados Unidos a competir más eficazmente con Verizon Wireless y AT&T, los gigantes que juntos dan servicio a cerca del 70% de los suscriptores móviles del país. Como muestra el gráfico, la inversión de los dos titanes en sus redes inalámbricas y en el espectro necesario para transmitir voz y datos ha empequeñecido las de sus rivales. "Ahora el mercado en los Estados Unidos es de dos-más-dos", explica Rajeev Chand de Rutberg & Company, un banco de inversión, "y los dos tipos más pequeños tendrán que descifrar la mejor forma de competir para sobrevivir".
Cuando de espectro se trata, DISH tiene una clara ventaja sobre su rival por el afecto de Sprint. La empresa de televisión por satélite, cuyo jefe, Charlie Ergen, es un exjugador profesional, astutamente arrebató ondas por valor de miles de millones de dólares que tiene permiso para convertir al uso inalámbrico. Y en enero lanzó una oferta no solicitada por sí mismo para Clearwire. Ergen ha dejado claro que DISH no desea crear su propia red celular, sino que preferiría encontrar un socio que ya tenga una.
SoftBank no le puede ofrecer a Sprint ondas en los Estados Unidos, pero puede ofrecer mucho efectivo gracias a las tasas de interés cercanas al cero en Japón. También aporta la experiencia de Masayoshi Son, el fundador y jefe de la empresa, que adquirió varias compañías para convertir a SoftBank Mobile en un eficaz competidor contra dos rivales más grandes en el mercado japonés. SoftBank alega que está camino de cerrar un trato con Sprint el primero de julio. Pero Son podría tener que aumentar su oferta si desea que los accionistas de Sprint continúen de acuerdo ahora que Ergen se ha unido al juego.
El propietario de T-Mobile, Deutsche Telekom, ya ha tenido que endulzar su oferta para MetroPCS después de recibir presión de los accionistas en la empresa estadounidense quienes consideraron que los términos originales dejarían la empresa conjunta con una carga de deuda muy pesada. El 15 de abril la junta de directores de MetroPCS aprobó las propuestas modificadas, que serán presentadas a los accionistas el 24 de abril. De ser aceptadas la fusionada empresa tendrá una deuda de $11.2 mil millones en lugar de $15 mil millones, y pagará una tasa de interés más baja de la originalmente planeada, lo que le dará mayor flexibilidad financiera para comprar espectro de radio y crear su red inalámbrica.
Los reguladores parecen interesados en ayudar a Sprint y a T-Mobile en cuanto al espectro. En una comunicación reciente a la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC), que supervisa la industria de las telecomunicaciones, el Departamento de Justicia les exhortaba a asegurar que los operadores inalámbricos pequeños obtuvieran un parte de las bandas de baja frecuencia en futuras subastas de dicho espectro cedido por estaciones de televisión. Tanto Sprint como T-Mobile necesitan de dicho espectro, cuya habilidad para transmitir señales a grandes distancias y a los edificios lo hace especialmente valioso.
Pero aun si reciben esa ayuda, las empresas más pequeñas encontrarán difícil prosperar. Mike Garstka de Bain & Company, una empresa consultora, dice que en la mayoría de los mercados móviles alrededor del mundo los dos operadores más grandes prácticamente obtienen todo el beneficio, dejando a los más pequeños luchando por sobrevivir. Este es ciertamente el caso en Europa, donde una larga cola de pequeños operadores lucha para ganar dinero en un mercado intensamente competitivo.
De manera que si han de permanecer en el negocio, Sprint y T-Mobile podrían tener que unir fuerzas en algún momento. Algunos analistas especulan que si Ergen fracasa en su oferta por Spint, podría tratar con la nueva fusionada T-Mobile. Dada su inclinación a hacer convenios, podría entonces tratar de negociar otra fusión con Sprint - una movida que inevitablemente atraería la atención de los reguladores.
Los organismos antimonopolio bloquearon los intentos de AT&T de tragarse a T-Mobile en el 2011. Pero no es probable que AT&T y Verizon se queden tranquilos mientras sus competidores se fortalecen.
AT&T podría hacer una oferta para un operador de satélite u otra empresa que le sume más espectro. Verizon Wireless ya está tratando de persuadir a Clearwire que venda parte de sus ondas. Verizon Communications, que tiene una participación del 55% en Verizon Wireless, está también interesada en comprar el restante 45%, que es propiedad de la británica Vodafone, para tener mayor flexibilidad de operación. Cualquiera de estas negociaciones involucraría gigantescas sumas de dinero.
Los banqueros en el negocio de fusiones de telecomunicaciones deben asegurarse de que sus teléfonos están cargados.
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De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
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