La vida más allá de la data

  • En honor a la vida antes de internet, una serie de actividades que puedes hacer para recordarte que hay mucho por hacer cuando apagas la data
$!La vida más allá de la data

En honor a la vida antes de internet, una serie de actividades que puedes hacer para recordarte que hay mucho por hacer cuando apagas la data. Y también a eso le llaman vivir.

Todo es rápido: la comida, la moda, los viajes, el trabajo. Vivimos en un mundo que no se detiene y devora cuando te resistes a seguirle el paso. Internet, esa herramienta que abrió los ojos a un universo paralelo que llaman “era digital”, llegó para revolucionar la humanidad. También ha creado su propio espacio habitable, una sociedad (o comunidad, como algunos prefieren llamarle) que se construye en las redes sociales.

Ahora, como si se tratase del Sol, la vida gira en torno a ellas. Resulta difícil para las generaciones que nacieron después del año 2000 reconocer que existe un mundo cuando se acaba o se apaga la data, y no hay acceso a wifi. Si tienes cerca de 30 años, seguro que recordarás lo que sucedía cuando no existía internet, ni las redes sociales.

¿Qué tal si hacemos el ejercicio de recordarlo juntos? Saca tiempo para desconectar y así volverte a conectar.

Sal a tomar un helado o al cine, en familia

Las tabletas, celulares, televisores smart nos han recluido a la casa. Es más económico, pero nos aísla. Ya no hay un espacio para ver la televisión todos juntos; cada quien se encierra en su habitación con su dispositivo y se conecta al Netflix de tarifa compartida. Así que la parte económica es relativa. Salir te lleva a socializar con los tuyos y otros. Acerca, une. Eso sí, que la salida sea sin celular. ¿Crees que lo lograrías?

La vida más allá de la data

Retoma una actividad que dejaste de hacer

Armar aquel difícil rompecabezas para el que no tenías nunca tiempo. Tejer una ropa para tus sobrinos, darle color al lienzo blanco olvidado en alguna parte de la casa o terminar el crucigrama. Despierta o pon a funcionar tu lado creativo, que además de relajarte, te ayuda a reafirmar otras capacidades para las cuáles tal vez no te imaginabas que tenías.

Lee

Simple. Toma un libro en las manos, ábrelo y empieza la aventura. Historia, novela, cuento, bibliografías, ciencia ficción, política, medicina, ciencia... el tópico es lo de menos. Elige un tema que te interese y dale una mordida. La lectura también ofrece calma y la oportunidad de irte de viaje sin necesidad de pagar un boleto aéreo o buscar visa. La lectura abre la mente y, como describe el eslogan de la reciente Feria del Libro, ilumina.

Ve de viaje

El turismo está sumamente de moda. Subirse a un avión debe ser la cosa más codiciada del momento y postear una foto en un país que no es el tuyo (o en el aeropuerto) debe ser el contenido que genere más likes (después de las que anuncian la llegada de un bebé, un compromiso o una nueva relación) en las redes sociales. Pero sucede que se nos pasa el tiempo buscando ángulos, spots perfectos, y hasta la comida se enfría. El mundo pasa mientras nos apuramos en conseguir la foto perfecta para subir a las redes. Los recuerdos quedan en la foto, pero no en nuestras memorias. Es lo que disfrutamos plenamente lo que se nos queda en el corazón. Ve de viaje y olvídate de la data. Solo ocúpate de vivir.

La vida más allá de la data

Siembra

Como parte de las 60 horas, a los estudiantes de fin de año de colegio se les asignaba ir a algún parque a sembrar árboles. Tener conciencia de que somos parte de un entorno, de cuyo bienestar somos responsables, es una tarea que debemos realizar todos los días. Agradece a “la casa común”, darte cobijo. La bióloga marina Rachel Carson dijo que “en la naturaleza nada existe por sí solo”. Eso significa que nuestra existencia se la debemos a otros. El ser humano no es el centro del universo.

Escribe una carta... a mano

Una vez, en una clase, discutíamos sobre las destrezas que se perderían con el tiempo. Algunos afirmaron que en unos años, no muy lejanos, las personas perderían la habilidad de escribir a mano. De hecho, seguro que muchos de los que lean este artículo se habrán dado cuenta, si toman un lápiz e intentan escribir, que se sienten algo torpes y se les cansa la muñeca.

¿Qué tal si practicas un poco escribiendo, en vez de un correo electrónico, una carta a algún ser querido que esté fuera del país o dentro, y se la entregas tú? La escritura a mano tiene ese poder de transmitir sentimientos. Es como si al leer algo escrito a mano pudieras sentir lo que transmiten esas palabras. Inténtalo y luego nos cuentas qué tal te va.

Haz una llamada...

Y que no sea por WhatsApp por favor. Si no tienes minutos, compra una tarjeta. La idea es que puedas hacer una interacción con tus seres queridos de manera directa, escuchar la voz, y así también descubrir cómo está, cómo se siente. Cuando no tenemos la oportunidad de vernos, escucharnos es lo más cercano que podemos estar del otro.

La vida más allá de la data

Inventa recetas

Cuando era una niña, me fascinaba ver a mi madre cocinar. Más adelante, se despertó en mí el deseo por aprender y que otros se encontraran rica la comida que saliera de mis manos. De ahí, empecé a buscar en los libros de cocina y soñaba con inventar alguna de esas recetas que parecían complicadas. Me decanté por los postres y, en esos días por las tardes luego de hacer la tarea, mi hobbie era preparar uno. Mi madre me hacía sentir segura con las porciones que debía usar y poco a poco se convirtió en un pasatiempo muy relajante que disfrutaba mucho. Aprovecha y saca tiempo, ya sea con tus hijos, padres, tíos, etc, para preparar algo que nunca antes han hecho y verán lo bien que se pasa. Después de todo, dicen que el amor entra por la boca.

20190628 https://www.diariolibre.com

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