Sánate escribiendo

  • Como muchas niñas de mi época, durante mi adolescencia solía escribir un diario, sin darme cuenta en ese entonces de lo sanadora que puede ser la escritura.
$!Sánate escribiendo

Como muchas niñas de mi época, durante mi adolescencia solía escribir un diario, sin darme cuenta en ese entonces de lo sanadora que puede ser la escritura.

En algunas prácticas chamánicas se usa que el chamán tenga a mano una ziza, un cuadernillo o bitácora donde anotar las tomas de conciencia y los aprendizajes personales que va obteniendo en su propia vida y en su experiencia de curación con otros. Una ziza se convierte entonces en un diario de evolución espiritual. Actualmente hay técnicas, como la ontoescritura, que promueven la escritura como una herramienta terapéutica, un camino hacia el encuentro con nuestro ser verdadero. La ontoescritura, según su creador Ziley Mora, utiliza la bitácora emocional como método para adueñarse de las emociones porque expresarlas en el papel nos da poder sobre ellas.

Tener el hábito de escribir una bitácora ha sido especialmente útil y provechoso para mí, como mujer que me toca manejar tantas situaciones diferentes, en diferentes escenarios, todos los días. En principio puede parecerte un tanto difícil crear la costumbre de escribir las cosas relevantes que te suceden, pero te aseguro que hacerlo te ayudará a sacar enseñanzas de ellas. Es cierto que para llevar un pequeño diario, bitácora o ziza, requieres de un poco de tiempo a solas, cosa que tal vez te cueste conseguir en tu rutina profesional y familiar. Sin embargo, escribir tu bitácora es un buen pretexto para sacar ese tiempo para ti.

Escribir tus pensamientos, sentimientos y emociones con relación a algún conflicto o situación estresante, te permite expresarlos por completo y con libertad, ayudándote así a sacarlos y sanarlos. Escribir acerca de lo que sientes también es una forma de poner distancia entre tú y tus sentimientos, permitiéndote ver los hechos con mayor serenidad desde otra perspectiva. Cuando vivimos situaciones negativas o que nos inquietan, con frecuencia emprendemos un diálogo interior destructivo, en el que nos hacemos historias con argumentos que nos llevan a repetir el malestar, más que a solucionarlo. Escribir es una forma de permitirnos transformar la mirada que tenemos de las circunstancias, y darles un nuevo significado. Esto cobra especial importancia cuando el hecho es doloroso o traumático.

• Consigue un cuadernillo con el tamaño, diseño y material que te resulte cómodo y atractivo. Si prefieres, escribe en tu computadora o tablet.

• Separa cinco minutos a solas para escribir [preferiblemente al final de día, aunque puedes hacerlo cuando lo requieras].

• Escribe de forma espontánea, sin preocuparte por la ortografía, la letra o la sintaxis, sólo deja salir tus pensamientos.

• Según el sociólogo Pennebaker, si tienes una situación específica que necesitas trabajar, escribe sobre ella durante 3 ó 4 días. Describe el hecho y lo que sentiste. Luego reajusta tu interpretación, extrayendo lo positivo, preguntándote acerca de las fortalezas, habilidades o dones que la situación te permite desarrollar.

• Puedes releer tus escritos más adelante y darte cuenta de cómo te conoces, sanas y evolucionas.

• Escribe también sobre lo positivo de tu vida y convierte tu bitácora en un cuaderno de regalos recibidos.

20160526 http://www.diariolibre.com

+ Leídas