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Pilar Sordo: “La felicidad es un reto y una decisión”

Por|| 31 AGO 2018, 12:07 PM

Divertida, franca, aterrizada. Pilar Sordo, psicóloga, escritora y conferencista chilena, llega por segunda vez al país para compartir su conferencia “El desafío a ser feliz”, como fruto de una investigación que ya lleva 12 años. La cita es el sábado 8 de septiembre a partir de las 4:00 pm en Escenario 360.

¿Los problemas de este siglo, ¿traen desafíos diferentes para vencer? Creo que cada época tiene los propios y por lo mismo hay que desarrollar herramientas distintas para vencerlos y vivir de mejor manera. Hoy día, por supuesto, tenemos desafíos de narcotráfico, de delincuencia, de drogas... de problemas existenciales tal vez mucho más presentes porque en otras épocas la vida era, de alguna forma, más sencilla. No creo que haya épocas mejores o peores en cuanto a desafíos se refiere.

Suele decirse que ser feliz es una decisión. ¿Cómo se toma esa decisión? Sí, la investigación que lleva ya 12 años y que fue actualizada el año pasado, así lo plantea, que ser feliz es una decisión. Pero aquí es importante definir qué es esta felicidad. De acuerdo al estudio es un estado que debiera ser permanente en la vida, tiene que ver con la paz, con la tranquilidad, con la armonía, el silencio, y no con el placer, el goce o el disfrute. Esa decisión de ser feliz se toma como una especie de batido en la licuadora, que dura en el día solamente, y que incluye: ser agradecido, centrarse en lo que se tiene y no en lo que falta, tener conciencia de la muerte, tener sentido del humor, fuerza de voluntad (que es el elemento más importante del estudio) y fe para la gente que la tiene; la que no, tiene que aferrarse a la fuerza de voluntad. Cuando todo esto se mezcla en esta licuadora mental, puedo tomar la decisión de ser feliz en el día de hoy, con los dolores que tengo, y no renegar de ellos. Eso significa tomar contacto con lo luminoso y oscuro de mi vida y desde ahí usar un campo de elección.

Cuando al despertar nos esperan las malas noticias, cuando los diagnósticos médicos no son positivos, cuando las metas no se cumplen a pesar del esfuerzo... ¿Cómo le dices a una persona con ese cuadro que puede ser feliz? ¿Es que realmente puede serlo? Todos en la vida tenemos malas noticias... yo he tenido afortunadamente una vida muy difícil, de hecho, estoy atravesando por cosas muy difíciles en este momento. Todos hemos pasado por tener o acompañar a alguien por un diagnóstico médico negativo o no poder cumplir las metas habiendo hecho todo el esfuerzo del mundo. Sin embargo, hay gente que toma esa decisión de ser feliz. Claramente se puede. Efectivamente la vida te tiene que llevar a aprender a que puedes decir “soy feliz y estoy triste”, o “estoy viviendo un duelo, teniendo problemas”. Creo que es fundamental entender que este estado de paz o tranquilidad se tiene que adquirir o decidir con los dolores que se tienen en la vida, y no esperar un estado ideal, porque no existe. Uno se va a pasar la vida entera esperando que pase algo que al final nunca pasa.

¿Qué preocupa más a las personas? Lo que más nos preocupa es la pérdida de sentido. Desde el para qué me levanto, para qué hago lo que hago, si tiene sentido el endeudarme tanto o estar en un autobús dos horas para ir al trabajo. Creo que la gente es cada vez más consciente de querer una calidad de vida que a lo mejor no va a ir de la mano con mayores ingresos... y eso necesariamente apunta al desarrollo espiritual de la persona, que no tiene que ver con lo religioso, sino a un sentido de trascendencia, y apunta también a resignificar lo que se hace, a que tenga un sentido puntual.

¿Hay una diferencia entre lo que preocupa a un hombre y lo que preocupa a una mujer? Hoy día ya no. Hace años, cuando hice la investigación probablemente te hubiera dicho que lo que les preocupa a los hombres es cumplir los objetivos y a las mujeres cómo viven los procesos o cómo se llevan con sus vínculos y afectos. Pero eso hoy día ya no corre, afortunadamente. Ya está todo mezclado y por lo tanto ya no está polarizada una cosa con la otra. En el estudio no hay ninguna diferencia entre hombres y mujeres con respecto a la felicidad. El concepto o la decisión no tienen género. No se podría decir quién es más feliz que otro, pueden ser infelices o felices ambos en la medida que trabajen por eso.

¿Se aprende a ser feliz? Sí, se aprende. Se aprende a tomar la decisión, a ser consciente del presente, a tener conciencia de la muerte y a saberse finito, y por tanto a cuidar y disfrutar la vida, a tratar de ser lo mejor persona posible. Se aprende a descomplicarse o desenchufarse de la estupidez del marketing; se aprende a ser buena persona, a ser sensible con respecto al otro, a ser empático. El ser feliz es una forma de aprender y de tener las herramientas para aprender hacerlo.

De alguna manera se han estereotipado modelos de felicidad: éxito, dinero, pareja, hijos, un buen trabajo, vehículo, viajes, lugares exclusivos, buenos restaurantes y ropa de diseñador... La meta es alcanzarlos porque la promesa es que “allí está la felicidad”. ¿Existe una “fórmula” para ser feliz? Creo que el consumo, el marketing, el capitalismo fundamentalmente como sistema económico, han puesto la felicidad en todo lo que tenga que ver con aumentar el consumo, y eso implica el éxito. Por lo tanto, mientras más consumo más éxito tengo. Todo tiene que ver con colocar la felicidad afuera de uno mismo. Y la felicidad está dentro de mí y en mi capacidad de voluntad para poder lograrla con los dolores que se presentan en la vida. Y en eso la fuerza de voluntad y el trabajo diario y constante son fundamentales.

Cuesta entender que, si los seres humanos son diferentes, tienen necesidades diferentes. ¿Por qué entonces muchos se miran en el espejo de otros, buscando imitarles, cuando tratan de buscar su felicidad? Estoy de acuerdo contigo. Todas las personas son diferentes y por tanto tienen diferentes necesidades, pero al final del día todos hemos transitado más o menos por los mismos procesos: amor, desamor, muerte, duelo, enfermedades, trabajo, éxito, buenas y malas noticias... eso es lo que produce la identificación con alguien que uno ve como referente, porque ha sido capaz de, con las cosas que han pasado en la vida, lograr ese estado de bienestar interno. Y eso hace que quiera saber y/o “imitar” lo que hizo para lograr dentro de mis propios dolores esa “fórmula”. Creo que eso es lo que genera esa necesidad de que otras personas me cuenten sus “fórmulas” y alcanzar ese estado.

Claves para ayudar a encontrar la felicidad

1 Tomar contacto con vínculos sanos. Tengo gente que me ayuda con esa decisión y no que me arruina mis estados de bienestar. Toda la gente tóxica hay que eliminarla de la vida.

2 Desengancharse del tema del consumo, de las malas noticias, de todo lo que me pueda hacer mal.

3 Aprender a decir no.

4 Ponerse en el lugar del otro.

5 Ser agradecido.

6 Tener conciencia de la muerte.

7 Centrarse en lo que se tiene y no en lo que falta.

8 Desarrollar fuerza de voluntad.

9 Tener sentido del humor.

10 Desarrollar un aspecto espiritual que trascienda lo cotidiano.


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