Ahora quieren reforma constitucional

Ahora, los mismos políticos que se oponían a rajatabla a una reforma de la Constitución, se rasgan las vestiduras y con cara de bobalicones proponen que se modifique.

Llaman la atención los argumentos:

1. “Para unificar las elecciones municipales con las presidenciales y así evitar el gasto”. Los “económicos” de ahora son los mismos que siempre han dicho que “la democracia es cara” y los que pusieron unos topes de gasto en la campaña que sonrojarían a países ricos.

Sería la segunda vez que el país celebraría elecciones municipales separadas. La primera fue en 1968, bajo otras circunstancias. Estas, las que debieran celebrarse en febrero del 2020 serían un experimento que traería numerosas consecuencias positivas al sistema político, pero nuestros líderes partidarios no quieren sorpresas; siempre quieren jugar a la segura.

Las elecciones separadas son una prueba de la popularidad del Gobierno y de la fuerza de la oposición para capturar el espíritu público. El miedo que le tiene la oposición a estas elecciones es una muestra de su incapacidad para presentar candidatos con criterio propio capaces de ganar las elecciones. Le temen a esos liderazgos.

Si de economizar se tratara, hubiese sido preferible eliminar las primarias por donde se pueden colar numerosos agentes enemigos de la democracia y partidarios del crimen y del juego sucio, pero ello no representa problema para los partidos porque esos individuos ayudan a financiarlos.

Una vez más queda demostrado que no se puede creer en políticos, particularmente si tienen secuestrado el sistema electoral y tienen miedo a la renovación del liderazgo.

+ Leídas