Esto ya no va ni de aulas ni de sindicatos

El tono del presidente de Educa, Samuel Conde, era optimista al hablar en la celebración por los 30 años de la organización. El objetivo sigue siendo el mismo de origen: contribuir desde el sector privado a los esfuerzos y metas del sector público por una educación mejor.

Coló algún dato y no era para brindar. Sólo el 12% de los niños en tercer grado de primaria es capaz de leer con fluidez. Y solo el 4.1% de los alumnos de sexto de primaria tiene niveles satisfactorios en matemáticas.

Pero quedarse rumiando el pesimismo del dato no ayuda teniendo en cuenta lo que se avecina. Conde fue muy claro: aquí hace falta la ayuda de todos. El orador invitado, Rodrigo Arboleda, fundador y CEO de Fastrack Institute, explicó el futuro que ya esta aquí.

Vivimos en un momento crucial de la revolución tecnológica. Esas nuevas tecnologías van a cambiar la civilización. Son exponenciales. Son virales. Son disruptivas. Poniéndonos un poco dramáticos, el mundo como lo conocemos va a ser pronto el pasado. Muy pasado.

¿Cómo se debe preparar el país para no quedar desenganchado? Claramente, no basta con los niveles ni el sistema de la educación actual. Nuestros hijos deberán comenzar -explica Arboleda- por hablar tres idiomas: el español y el inglés, porque es la lengua de la ciencia y de la tecnología. Y deberán leer y escribir código; ese es el tercer idioma.

Arboleda y Conde urgen a fortalecer las alianzas entre el sector privado y el público como ejes imprescindibles para sacar al sector de la educación de esa especie de parálisis estructural contra la que no ha podido ni el 4%.

(Esto ya no va de aulas, cooperativa o adepés...)

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