20180911 https://www.diariolibre.com

Desde Educa, una vez más, tratan de que la ADP respete el Pacto Nacional por la Reforma Educativa, cumpliendo el compromiso de no perjudicar a los estudiantes del sector público con huelgas y movilizaciones que les priven de recibir sus clases.

Su presidente, Samuel Conde, se detiene en la cantidad tanto como en la calidad, porque ambos conceptos van realmente unidos. No hay calidad sin cantidad, no en la enseñanza.

En el otro extremo, en la educación superior, vuelve a la prensa el déficit de la UASD. No hay manera de que la comunidad uasdiana entienda que el modelo que insiste en engordar y perpetuar es simplemente... inviable. A estas alturas del siglo XXI y del abismo en que ha caído la calidad de su magisterio, todavía su rectora tiene que explicar que va a imponer a los profesores el control de la asistencia a clase y que “el que no firme no cobra...”

Esa UASD es la que cuesta miles de millones de pesos al año al contribuyente. Por respeto a la comunidad estudiantil que acoge debería exigir a sus profesores, sindicatos, asociaciones de empleados y demás grupos internos más profesionalidad que la que demuestran.

Creímos que el 4% conseguiría deshacer el bucle en el que se enroscó hace ya muchos años la educación dominicana. Obviamente no es suficiente aunque la inversión sea extraordinaria. El anuncio de una parte de la ADP de convocar a un paro en septiembre lo demuestra.

La buena educación todavía está lejos. Grandes problemas como la baja productividad, la falta de competitividad, la batalla casi perdida contra la basura, el clientelismo que tanto poder roba al ciudadano... son consecuencias de la educación que se necesita con urgencia pero no termina de llegar.

IAzpun@diariolibre.com

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