Las amenazas

El tono con que el presidente de Fenatrado, Ricardo de los Santos, ha protestado la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el monopolio del transporte de carga es insólito en una democracia. Más que una queja es una amenaza directa.

No tiene razón de los Santos cuando disfraza de “derecho al trabajo” el monopolio del que disfruta su “sindicato”. En un mercado libre, en una economía de mercado basada en la libre competencia, las empresas no deben estar obligadas a contratar a los camiones de Fenatrado. Eso, que es absolutamente indiscutible y obvio... ha tenido que llegar hasta el Tribunal Constitucional. Porque los choferes de carga y de pasajeros, aliados de una manera u otra con la clase política, han sido un elemento de distorsión de la economía dominicana por décadas, tiempo en que han mantenido como rehenes a los ciudadanos; peatones en un caso, empresarios o consumidores en el otro.

No son sindicatos, hablemos claro. Es una empresa disfrazada de sindicato, a la que hay que contratar sí o sí. La amenaza constante de huelga y paradas, de coacciones a los empresarios que han intentado zafarse de su yugo es una de esas anomalías inexplicables de la economía dominicana. Son 90,000 choferes, dice De los Santos, utilizando la cifra como desmentido de la acusación de monopolio...

La economía dominicana, probablemente, no necesita tantos camiones. Esa es la primera realidad que tiene que analizar el presidente de Fenatrado. La libre competencia es la base de nuestro modelo económico. Si quiere mantener el privilegio del que disfruta... tendrá que encontrar mejores argumentos que las amenazas. Puede comenzar respetando la ley, dando mejor servicio y a mejor tarifa.

IAizpun@diariolibre.com

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