Oportunidad de oro

Dos denuncias han iluminado el camino de la lucha contra la corrupción en estos días.

Por un lado, Juan Hubieres ha denunciado la existencia de una mafia con el gas propano y ha emplazado a las autoridades del Ministerio de Industria y Comercio, donde dice que comenzó el fraude, a discutir los entretelones del negocio ilícito según la versión del propietario de autobuses y presidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción.

De su lado, el presidente de la Asociación nacional de Distribuidores de Gasolina (ANADEGAS) hizo una denuncia similar pero con combustibles líquidos. Acusa a las autoridades de haber autorizado una serie de “bombas de patio” en las cuales se expende gasolina y gasoil en detrimento de los afiliados a esa asociación.

Ambos dirigentes han expresado su disposición de señalar públicamente los entuertos de su denuncia.

¿Qué estamos esperando para escucharlos? ¿Por qué el caso no le interesa al Ministerio Público? ¿Por qué las autoridades señaladas no aceptan el reto de debatir públicamente la veracidad de la denuncia?

El señor Hubieres ha dicho que en caso de que no pueda probar su denuncia, se retiraría de todas sus actividades privadas y públicas.

De su parte, los distribuidores de gasolina que han sido grandemente beneficiados por el aumento de los márgenes de comercialización, deben saber que no pueden arriesgarse a quedar en la fea ante la opinión pública.

Creo que esta es una magnífica oportunidad para alguien que quiera casarse con la gloria y, de paso, beneficiar al “noble y sufrido” pueblo dominicano.

+ Leídas