20180504 https://www.diariolibre.com

La situación que se presentó ayer en la Cámara de Diputados demuestra cuán divisivo es el proyecto de Ley de Partidos con primarias abiertas, pues dividió a los dos bloques mayoritarios –el del PLD y el del PRM– y frustró la sesión donde se daría entrada al proyecto.

Quien sugirió a los diputados danilistas que alegaran que su inasistencia a la sesión de ayer se debió a que sus contrarios estaban organizando “un desorden” para impedir la sesión, cuento que ni ellos creen, agregó un papelazo, (con un diputado jugando a las escondidas), a una caída de primer round que cambia el panorama.

Es evidente que lo que pretende el grupo danilista es un parto con fórceps. Jamás podrá lograr un parto natural sobre un asunto tan delicado y que impacta con tanta fuerza el sistema de partidos. Lo que queda es una cesárea, que como cirugía, costará más dinero y mucho capital político.

Decía un secretario de la Cámara de los Lores inglesa que no se puede legislar en contra de la opinión pública. Los abogados podrán argumentar razones de todo tipo, pero para la gente común es erróneo imponer un solo sistema a todos los partidos, sistema que además, costará una fortuna y mantendrá en vilo al país por varios meses con el consiguiente costo económico para el sector productivo y la población.

El presidente de la Cámara de Diputados ha sugerido un compás de espera para que se produzca un acercamiento de las partes en pugna. Esta solución parece sensata, pero lo más probable es que la mayoría del Comité Político decida por fin sesionar y tomar cartas en el asunto.

Este es un paso más hacia el abismo de la división y debe ser sopesado con mucho cuidado. Esperemos.

atejada@diariolibre.com

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