Sindicatos políticos

El sábado ocurrió un acto que debiera llenarnos de vergüenza y preocupación, pero no.

Uno de los principales partidos del país juramentó a sus candidatos para terciar en las elecciones de la Asociación Dominicana de Profesores, (ADP). Esa misma conducta es tradicional en el partido de Gobierno.

Es decir, el sindicalismo en manos de los partidos.

Como explica Huntington, esto es “una manifestación de un fenómeno más amplio en las sociedades en desarrollo: la politización general de las fuerzas sociales y las instituciones... Los países que tienen ejércitos políticos, también tienen sacerdotes políticos, universidades políticas, burocracias políticas, sindicatos políticos y corporaciones políticas. Es la sociedad en conjunto que está fuera de control...”

De los maestros, que se supone que piensan, debiera esperarse otra conducta, pero no.

Los sindicatos son apetecidos por los partidos porque son capaces de movilizar a sus afiliados independientemente de la filiación política personal de los miembros, pues disfrazados en objetivos laborales, la movilización es realmente contra el gobierno de turno. Es decir, los sindicatos son realmente marionetas de los partidos que cuando se ven en el poder pueden premiar a su dirigencia de diversas maneras, entre ellas designarlos en posiciones de privilegio en los poderes del Estado.

Ante esa realidad, lamentablemente está soñando el que crea que esa conducta pueda cambiarse. La pena es que los sindicatos y sus miembros, sobre todo si son maestros, no se den cuenta de que la politización es la principal causa de su destrucción, aunque momentáneamente les dé beneficios.

atejada@diariolibre.com

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