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"Uno de los mayores aciertos de las Pequeñas Ligas de Béisbol, es que mantiene a los padres fuera de los peligros de las calles". YOGI BERRA.

Béisbol asiático fuera de grupo

Luego de haber presenciado jugada tras jugada el partido donde Japón dispuso de Cuba y Corea de Venezuela, he llegado a la conclusión que el béisbol asiático tiene su éxito en el juego en conjunto, en que trabajan en equipo, en una disciplina fuera de serie y una bien aplicada tecnología de punta. Cuando señalo lo de juego en equipo, es que son agresivos en el corrido de las bases, siempre buscan la base extra por robo, toques o corrido y bateo. En cuanto al pitcheo, es difícil ver lanzamientos altos, son unos magos de los bajitos, una pulgadita encima de la rodilla para que se mantengan en la zona de strikes. Los jugadores de Japón y Corea no andan de turistas, la seriedad y disciplina la demuestran en el hotel y en el terreno. Todos llegan juntos al hotel y regresan en la misma formación al día siguiente al estadio. Los jugadores de Grandes Ligas, y en esto coloco a los dominicanos en primera fila, están más atentos a las individualidades, imponen el juego personal, juegan al héroe y cuando salen del terreno se convierten en "vedettos", porque lo primero que hacen es llegar a una discoteca con cinco "guarda frente", perdón coristas y lambiscones y desde que se sientan piden dos o tres botellas de Moet o de Cristal sin importarle el compromiso del día siguiente, pero tienen que hacer sentir su presencia. Los escuchas de avanzada de los asiáticos andan al último "guay" de la tecnología de punta, hace rato que enterraron esos reportes de la velocidad de los lanzadores, de la velocidad del corredor de home a primera. En sus computadoras, programan simuladores de juego del equipo contrario y videojuegos muy reales, en fin una amplia gama de implementos y herramientas que facilitan las cosas. Más claro, están aplicando la tecnología de punta, la ciencia de la informática para desmenuzar la esencia del juego y les está dando grandes beneficios. Si usted, le ponemos como ejemplo que la ofensiva cubana en los campeonatos internacionales frente a los japoneses ha desaparecido como por encanto de magia, sobre todo cuando les toca enfrentarse a Daisuke Matsuzaka de Boston, quien los ha derrotado las tres veces que se les ha enfrentado. "D-K" los venció en los Juegos de Atenas en 2004, el Clásico de 2006, cuando Japón conquistó el campeonato eliminando a Cuba, al superarlos 10-6 y el pasado 15 de marzo en la segunda vuelta del Clásico en el Petco Field de San Diego, donde los blanqueó durante seis entradas, permitiendo 5 hits y ponchando a ocho. Los japoneses blanquearon a la selección cubana 6-0, cuando los criollos igualmente no pudieron conectar los lanzamientos de tres relevistas nipones. Aunque parezca increíble, su buena actuación enfureció a los propietarios de los Medias Rojas, que le pagan $8 millones. Ellos piensan que Matsuzaka se esforzó demasiado y que no se supone que en plena campaña de entrenamiento esté realizando sus mejores lanzamientos. Desean que tire solamente bolas rápidas para preparar su brazo, tal como hizo Jack Peavy frente a Puerto Rico, sin importarle que le "entraran a palos". Pero ahí es que radica  el sentimiento patrio y por eso el béisbol asiático está fuera de grupo...

brojas@diariolibre.com

20090323 http://www.diariolibre.com

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