El nuevo trabajo

La humanidad ha sobrevivido gracias al trabajo, es decir a la producción de bienes y servicios para el consumo humano.

Para la tradición judeo-cristiana, el trabajo es un castigo y por mucho tiempo las clases adineradas lo consideraban solo apropiado para los esclavos.

Con el desarrollo de la población y la necesidad de producir más bienes, comienza el trabajo asalariado que en todas sus facetas nos llega hasta hoy.

Pero si algo ha cambiado ha sido el trabajo en todas sus formas: desde el empleo de la fuerza, los horarios, la presencia de la mujer y el salario.

Hoy estamos frente a cambios trascendentales en el mundo del trabajo, pues el desarrollo tecnológico permite modalidades no pensadas de la prestación del servicio. Cada vez más personas optan por no ser asalariadas o no encuentran ventaja en formar parte de un sindicato. De hecho, el sindicalismo se ha hecho obsoleto en la nueva realidad del trabajo.

Hoy, celebramos el trabajo, el esfuerzo humano que nos viste, alimenta, protege, nos transporta, nos sirve y nos divierte.

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