Todo lo que nos une

La República Dominicana y España mantienen unas relaciones de amistad y unos lazos tan especiales que puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que nuestros dos países son socios únicos. Nuestros vínculos políticos, culturales, económicos o de cooperación y, por último, aunque siempre resulta ser lo primero, nuestros lazos familiares y personales nutren día a día una tupida red de compromisos y complicidades que permiten reconocer y valorar lo común, “lo nuestro” por encima de cualquier diferencia o singularidad.

Nada mejor, para poner de relieve esta gozosa realidad, que recordar algunos datos que ilustran la intensidad de nuestros vínculos, y que quizás resulten sorprendentes para quienes no están al tanto del nivel que han alcanzado las relaciones entre España y la República Dominicana.

En el ámbito político, el apoyo mutuo es permanente, como corresponde a dos naciones que, más que socios, son amigos leales. Las respectivas visitas de autoridades de ambos países son constantes a todos los niveles, y se aprovechan para intercambiar experiencias, buenas prácticas, tanto como para reforzar el apoyo mutuo e impulsar proyectos de cooperación conjuntos. Como muestra de esta especial amistad baste mencionar la permanente presencia de una autoridad española en las ceremonias de Toma de Posesión de todos los Presidentes dominicanos, siendo la más reciente la visita de S.M. El Rey Juan Carlos I para asistir a la toma de posesión del Presidente Danilo Medina. Además, los 20 acuerdos bilaterales en vigor, que abarcan los más variados ámbitos, desde el económico o el consular a la asistencia judicial o la cooperación, atestiguan la vibrante colaboración entre ambos Gobiernos.

Los intercambios económicos y comerciales son otro ilustrativo ejemplo de unas relaciones de ida y vuelta mutuamente beneficiosas. Hasta ciento ochenta mil turistas españoles visitan cada año este país, realizando un gasto estimado de 300 millones de dólares. Por otra parte, doscientos mil dominicanos residen en España -muchos ostentan ya la doble nacionalidad merced a la una generosa legislación que beneficia a todos los ciudadanos originarios de países iberoamericanos- y envían remesas por valor de 700 millones de dólares anuales. Además, España es el cuarto suministrador a la República Dominicana, con más de 460 millones de dólares en 2015, mientras que le compra productos por valor de 110 millones. El resultado es un equilibrio dinámico en las cuatro cuentas de la Balanza de Pagos bilateral, con un cómputo global que incluso resulta favorable a República Dominicana.

La inversión española registrada en las dos últimas décadas supera los 3.500 millones de dólares, y el número de empresas que exportan a la República Dominicana continua su imparable crecimiento, ¡superando ya las cuatro mil!, lo que ha multiplicado por diez el número de empresas asociadas a la Cámara de Comercio de España. En el ámbito de las inversiones es inevitable llamar la atención sobre el extraordinario dinamismo del sector hotelero, en el que las compañías españolas son auténticas artífices de la consolidación del turismo como uno de los principales motores de la economía dominicana. Pero también son cada vez más protagonistas en otros ámbitos, como las energías renovables, donde las empresas de mi país están reforzando la producción dominicana en energías limpias, o el sector de la construcción donde, por mencionar sólo alguno de los proyectos más significativos, Acciona Agua ha liderado la obra del acueducto en la Provincia de Peravia, con una inversión de 139 millones de dólares financiada con crédito oficial español, e Incatema, que está ejecutando el proyecto de construcción de la estación depuradora de aguas residuales del río Ozama, con una inversión de 55 millones de euros que también cuenta con garantía oficial española.

En términos de cooperación, los datos también sorprenden. España ha aportado a República Dominicana donaciones por más de 450 millones de dólares en los casi treinta años de cooperación para el desarrollo. Durante los últimos cinco años, cuarenta organizaciones de la sociedad civil española ejecutaron proyectos en la República Dominicana por valor de más de 60 millones de dólares.

En el ámbito cultural y educativo, más de tres mil estudiantes y licenciados dominicanos han homologado sus títulos en España desde 2009 al amparo del Convenio de Cooperación Cultural y Educativa. Además, más de dos mil estudiantes dominicanos se han beneficiado de una beca de estudios en España, con una inversión superior a 6 millones de dólares. Por su parte, el Centro Cultural de España logró superar la cifra de ochenta mil visitantes en 2015, con una programación amplia y diversa, muy valorada en esta capital, que lo ha situado por derecho propio entre los principales referentes culturales de la ciudad de Santo Domingo. Este año, la IV edición de las “Semanas de España en la República Dominicana” constará de múltiples actividades que se desarrollarán entre el 27 de septiembre y el 11 de noviembre. Entre ellas, quiero destacar la doble muestra de grabados de Salvador Dalí, que ilustran “La Divina Comedia” de Dante en la Galería Nacional de Bellas Artes y “La Vida es Sueño” de Calderón de la Barca en el Centro Cultural de España; las exposiciones sobre Miguel de Cervantes en el 400 aniversario de su fallecimiento; los espectáculos de música, danza, moda, conferencias y talleres que pretenden acercar muestras de la cultura española contemporánea, y que cuentan con el apoyo de más de treinta entidades públicas y privadas, y muy en especial del Ministerio de Cultura dominicano. Aprovecho para invitarles a todos a disfrutar de estas actividades, y confío que a través de ellas, y del esfuerzo conjunto de la Embajada de España, de nuestras empresas y de mis compatriotas residentes en esta querida y admirada nación dominicana se ponga de manifiesto que, efectivamente, somos dos socios únicos a los que une mucho más que un verdadero océano de afecto, comprensión y solidaridad.

El autor es embajador de España en República Dominicana

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