La guerra loca de Hipólito y Miguel
Hipólito en las calles daría circo del bueno
Lo mejor que le puede pasar al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en estos momentos es que la disputa entre Miguel e Hipólito se decida en las calles, pues sería una fiesta de rumba abierta.
Una tarima por aquí, otra por allí, y en la que sólo bailarían quienes se sientan ligeros de pies. Los perredeístas serían sus propios espectadores.
Lo malo es que sean parte de esa guerra loca en que los combatientes se las pasan yendo de una trinchera a otra, con disparos al aire, sin muertos ni heridos, pero sobre todo sin ocupar terreno.
La campaña será más larga de la cuenta, pero, en fin, eso no importa, pues el salir los políticos de escena no mejoró la opinión pública.
Nada más hay que fijarse que a falta de Miguel, Hipólito, Danilo, Leonel, aparecen Omega, El Sujeto, Don Miguelo, o un cura de pueblo violador.
Entonces, alienta más la política que el merengue house, ya que del trance de gobierno y de oposición pueden surgir situaciones que aprovechen a la población.
Hipólito en las calles no dará pan, pero sí circo del bueno.
Diario Libre
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