20180706 https://www.diariolibre.com

Aprovechamos este espacio para denunciar cómo nos afecta que el Ministerio de Salud Pública falle en su labor de hospitalizar y ayudar a los enajenados mentales que transitan por las principales calles y avenidas de Santo Domingo Este.

Esas personas, por su condición, ocasionan daños a terceros, agrediéndoles de manera física o verbal, o mostrando sus cuerpos desnudos mientras transitan por cualquier acera, tanto de día como de noche.

Con esta situación, el Gran Santo Domingo se ha convertido en un escenario triste y lamentable, provocando además otro factor de inseguridad que se suma a la delincuencia y los medios de transporte terrestres.

Es imprescindible que el Ministerio de Salud Pública asuma con respeto y responsabilidad su rol social y se encargue de ese tipo de personas, cuyos familiares no poseen los recursos para pagar su asistencia en un centro de salud mental. Esa problemática solo refleja el abandono e insensibilidad de una sociedad que sigue auto destruyendo a sus semejantes directa o indirectamente. ¿Para qué son los impuestos recaudados por nuestro Estado, sino para cuidar de aquellos que no pueden hacerlo por sí mismos? ¿No deberían esos impuestos estar disponibles para ayudar al pueblo que los genera y garantizar el bienestar colectivo? Necesitamos que la seguridad vuelva a nuestras calles. Tenemos que organizar nuestra llamada sociedad dominicana.

Ana Milagros de la Cruz

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