20180501 https://www.diariolibre.com

Hoy primero de mayo es fecha gloriosa para el movimiento obrero mundial, pero en República Dominicana ha perdido significación y solo alcanza para tímidos actos de sindicatos sin sustancia real en el seno de los asalariados. En el país es ínfima la cantidad de trabajadores sindicalizados mientras el mayor empleador, el Estado, lo prohíbe, y son contadas las empresas con pactos colectivos, además de que no se recuerda la última vez que hubo huelga en una de ellas. Para más desamparo, los “dirigentes” sindicales no son tales; son los mismos, pero ahora más burocratizados y desfasados, de los años 70 y 80 del siglo pasado, los que si fueran como un buen vino habría esperanza de algo mejor, pero no, el tiempo los ha momificado.

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese