¿Será posible?
Los dominicanos tenemos motivos para celebrar este traspaso de mando como un logro de nuestra democracia, pero preocupa la crisis y las condiciones en que la nueva administración recibirá el Estado.
¿Será posible soñar con un futuro mejor en las actuales circunstancias? Esa es la terrible interrogante que agobia a la mayoría de los dominicanos.
Las crisis financieras y de alimentos, la poca disposición al sacrificio que se observa en algunos de los que debieran encabezar a la nación al logro de sus objetivos más caros y el olvido en que han caído los pueblos pobres, conspiran contra los anhelos de prosperidad.
Pero no se puede desmayar en el intento. Un nuevo gobierno es una oportunidad para la esperanza, pues hombres y mujeres con nuevas ideas toman el mando de la nación y siempre hay la oportunidad para el aliento.
Lo importante es que entiendan la crisis como una oportunidad para crecer, para innovar y renovar y no como un motivo para recogerse y llorar nuestras penas.
Diario Libre
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