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Bibliotecas en decadencia

Las bibliotecas públicas de República Dominicana se caracterizan en su mayoría por un limitado catálogo bibliográfico, libros desfasados, edificaciones poco óptimas, y muy poco acceso a internet, en los casos en que existen computadoras. La decadencia de estos centros quedó en evidencia en el informe sobre el Segundo Censo Nacional de Bibliotecas, presentado ayer por la Biblioteca Nacional y la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

Según este estudio, existen en el país 1,531 bibliotecas, clasificadas en escolares, públicas, especializadas y bibliotecas de instituciones de educación superior.

Las públicas, que fueron trabajadas a nivel cuantitativo y cualitativo fueron 221, y entre todas ellas suman un total de 496,992 unidades de libros físicos, la mitad de los cuales se concentran en cinco áreas temáticas básicas: Historia y Biografía; Lengua y Literatura; Ciencias Sociales; Obras de Referencia y Matemática.

Sin embargo, el 73% del material existente corresponde a publicaciones anteriores al 1999, y sólo un 6% es del 2006 en adelante.

"Las bibliotecas no tienen los mejores recursos de informaciones, lo que tienen es recursos en soporte papel, no cuentan con base de datos u otros recursos tecnológicos, pues sólo la mitad de las bibliotecas tienen computadoraw y, de ésas que tienen, apenas un 35 por ciento tiene acceso a internet", señala Célida Álvarez, coordinadora del equipo de investigación que realizó el estudio.

Cuestiona, además, que las bibliotecas no poseen presupuesto especializado, y tienen que depender de las donaciones que de manera aleatoria reciben.

A la falta de recursos atribuye el hecho de que las colecciones de estos centros no tienen un abanico temático que satisfaga las necesidades de los usuarios, y que tampoco estén actualizados. "Esto es mucho más grave, porque la propia investigación arrojó que la mayoría de las bibliotecas públicas funcionan como bibliotecas escolares, pues siete de cada diez usuarios responde que va a hacer tarea o a estudiar, y entonces, si tienen que suplir las carencias de las bibliotecas, esto se revierte en los resultados de los procesos educativos", comentó Álvarez.

"En el 95 por ciento de las bibliotecas no se cataloga, no se indiza, ni se clasifican los recursos de información. Estos procesos no se realizan en las bibliotecas públicas debido, en la mayoría de los casos, a la falta de entrenamiento del personal", establece el informe.

Otras de las debilidades arrojadas por el estudio fue la poca disponibilidad de acceso para personas con discapacidad.

"En el 94 por ciento de las bibliotecas no existe recursos de información para personas con impedimentos, tales como recursos en braille, audiolibros, videos con lenguaje de señas, entre otros", indica el documento. Señala, además, que el 68% de las bibliotecas ha cerrado el acceso a las colecciones para el usuario, y sólo un 11% tiene servicio al público los sábados. Los domingos es de apenas un 4%.

Sobre el uso de las computadoras, especifica que 128 de las 221 públicas tiene uno de estos equipos, pero en el 12% de las casos (16 de ellas) están reservadas para uso exclusivo del personal del centro.

No hay especialización

En las bibliotecas públicas del país laboran 965 personas. Entre ellas no se registró un solo caso de alguien que tenga un título de licenciado o grado equivalente en bibliotecología, tampoco máster ni doctorado. Sólo se encontró un empleado que es licenciado en Educación, mención Bibliotecología; el 3% posee cursos avanzados o técnicos en esa carrera, un 4% tiene cursos auxiliares; y otro 4% ha recibido algún entrenamiento inferior a auxiliar en Bibliotecología.

Aplicar la Ley

Durante el acto de presentación del informe, el director de la Biblioteca Nacional, Diomedes Núñez Polanco, demandó de las autoridades, específicamente al Consejo Nacional del Libro, poner en funcionamiento la ley 502-08 que, entre otras cosas, dispone que un 0.5% de los montos invertidos en obras públicas se destine a apoyar las bibliotecas. Entiende que si se destinaran más recursos a este renglón, se estaría apoyando la cultura de los pueblos.

Recordó que otra de las disposiciones de la referida Ley del Libro que no se cumple es la obligación de que las empresas que tengan más de 1000 empleados instalen sus propias bibliotecas.

Los trabajos del censo se iniciaron en 2010, y abarcan los años 2009-2011. El primer censo data del año 2000.

Núñez Polanco agradeció la colaboración de los ministerios de Cultura y Educación en la elaboración del estudio, así como el apoyo de las embajadas de Taiwán, Francia y España.

"No puede haber educación de calidad, si no tenemos bibliotecas de calidad",

Diomedes Núñez Polanco.