Sobre el marmóreo piso de la sala, las tonalidades bases se imponen sobre las texturas del mobiliario y la cortinería. A este guiño de clasicismo se suman elementos de contemporaneidad.
Desde esta perspectiva se aprecia cómo comparten el mismo espacio tanto el comedor cuadrado –que sugiere cierta informalidad y no establece jerarquía entre los comensales-, como la sala.
En la terraza, la estancia favorita del propietario, creó un mini-jardín donde reinan las plantas tropicales.