Washington. El presidente de EE.UU., Barack Obama, dio ayer el primer paso para lograr un mayor control de las armas en el país con la firma de 23 decretos y pidió al Congreso que se sume al esfuerzo, además de apelar a toda la sociedad a asumir la responsabilidad de proteger a los niños de la violencia.
"No podemos dejar esto de lado por más tiempo", subrayó Obama en una comparecencia en la Casa Blanca en referencia a la violencia causada por las armas al anunciar los 23 decretos, que no necesitan el visto bueno del Congreso.
Las medidas firmadas por Obama se dividen en cuatro categorías y entre ellas figuran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas y aumentar la cobertura médica en salud mental. EFE