AM.-Cosas de la edad
Quizá sólo sea una impresión, pero parecería que empieza a remitir el culto a la juventud que más que moda era una tiranía hasta hace bien poco.
Será la crisis, o que el panorama está tan complicado, que se necesita y aprecia la voz de la experiencia. O será que como cada vez vivimos más tiempo, y estamos mejor cuidados y alimentados, los años pesan menos.
Se puso de moda (creo que por las protagonistas de Sex and the City) eso de "los 50 son los nuevos 40". Y eso está también evolucionando. Los que entran en los sesenta son vistos por los publicistas, que son los que nos machacan con estas modas, como fabulosos objetivos a los que hay que tratar bien. (Entre otras cosas porque son los que pagan el consumo de los que en los treinta todavía, por razón de la crisis económica, no terminan de despegar económicamente.)
Resistirse a cumplir años no es sólo la actitud más estéril que se puede adoptar. Aferrarse al pasado, además, genera muchísimas arrugas de aburrimiento y de frustración. Aunque no está comercialmente probado por los "focus groups" que hacen los mercadólogos, es más efectivo ponerse años que quitárselos. Haga la prueba: si usted tiene 45 y asegura, cuando algún incauto le pregunta la edad, que tiene 50, oirá:
-¡¿Cómo?! ¡Quién lo diría! ¡Estás estupenda!
Ahora bien, si tiene 50 y presume de cumplir 47, más de una "mejor amiga" murmurará:
-"Bueno... ¡está acabada!"
IAizpun@diariolibre.com
Será la crisis, o que el panorama está tan complicado, que se necesita y aprecia la voz de la experiencia. O será que como cada vez vivimos más tiempo, y estamos mejor cuidados y alimentados, los años pesan menos.
Se puso de moda (creo que por las protagonistas de Sex and the City) eso de "los 50 son los nuevos 40". Y eso está también evolucionando. Los que entran en los sesenta son vistos por los publicistas, que son los que nos machacan con estas modas, como fabulosos objetivos a los que hay que tratar bien. (Entre otras cosas porque son los que pagan el consumo de los que en los treinta todavía, por razón de la crisis económica, no terminan de despegar económicamente.)
Resistirse a cumplir años no es sólo la actitud más estéril que se puede adoptar. Aferrarse al pasado, además, genera muchísimas arrugas de aburrimiento y de frustración. Aunque no está comercialmente probado por los "focus groups" que hacen los mercadólogos, es más efectivo ponerse años que quitárselos. Haga la prueba: si usted tiene 45 y asegura, cuando algún incauto le pregunta la edad, que tiene 50, oirá:
-¡¿Cómo?! ¡Quién lo diría! ¡Estás estupenda!
Ahora bien, si tiene 50 y presume de cumplir 47, más de una "mejor amiga" murmurará:
-"Bueno... ¡está acabada!"
IAizpun@diariolibre.com
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