A las malas cuando falló la buena

El Gobierno buscó el lado, pero la Barrick se cerró...
OPINIÓN |
25 MAR 2013, 12:00 AM

El gobierno y la Barrick están negociando, no hay dudas, aunque las intimidades se mantienen fuera del escrutinio público. Ni habla la Barrick y mucho menos el gobierno.

La discreción, sin embargo, no es garantía de éxito, y eso lo sabe tanto la Barrick como el gobierno, y por propias experiencias.

Los acercamientos, hay que decirlo, se iniciaron de manera oficiosa antes de tomar posesión y el diálogo en firme desde que la administración tuvo control.

No obstante, la opinión pública no supo nada hasta que el Presidente emplazó la empresa en su rendición de cuentas ante las cámaras.

Es decir, que nadie vio el nublado y se enteró de la tormenta cuando los vientos en ráfagas azotaron la República y todas las fuerzas vivas se pusieron en tensión.

Entonces hay que entender, y ya no solo suponer, que la reacción que se conoció del jefe del Estado no era la primera. Sí en público, pero el fastidio en privado ya era inaguantable.

Que se llegó a las malas porque por las buenas había sido imposible.

COMENTARIOS
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  • 1

    La pregunta del día

    ¿Se debe permitir que los civiles porten armas de guerra?