El policía devenga un salario de miseria, lo que se debe encarar si aspiramos a una efectiva protección de la ciudadanía. Si no se dignifica el desempeño de los agentes seguirán sin inspirar confianza en la gente, pues el nivel salarial es un componente esencial de su degradación.

Pero hay que cuidarse de algo: una demanda que a simple vista aparenta justa está orillando el ámbito de lo político partidista, y cuando un tema es politizado pierde dimensión y se banaliza. En este caso, hasta podría resultar peligroso cuquear las avispas en una institución edificada desde los tiempos en que se ejercía el poder mediante la represión y la coacción, y que ha devenido en una enmarañada red de difícil control.

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese