Probemos hasta descubrir

OPINIÓN |
21 MAR 2013, 12:00 AM

Para transformarlo todo hay que empezar transformando sólo una parte. Los cambios exitosos comienzan en un pequeño espacio. Por ejemplo, la Unión Europea comenzó con una modesta Comunidad del Acero y del Carbón; la China industrial, con Zonas Económicas Especiales en las costas cercanas a Hong Kong y Taiwán. Por donde quiera que se mire, incluso en el mundo de la empresa, todo empieza por una parte. La revolución de la computación personal comenzó en un garaje. La lección que la política debe aprender es que no se le debe temer a los experimentos. Probemos hasta descubrir lo que funciona. hfigueroa@diariolibre.com

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