Renuncias

OPINIÓN
| 14 NOV 2012, 12:00 AM

En la República Dominicana, "Estado social y democrático de derecho", nadie renuncia.

No importa la gravedad del hecho cometido o las circunstancias del mismo, los funcionarios no se dan por aludidos.

A lo más que llegan algunos es al inelegante "poner a disposición" el cargo que ocupan, como si todos los funcionarios de designación presidencial no estuvieran permanentemente en disponibilidad de ser removidos de sus cargos.

En estos días han pasado dos incidentes que han movido a renuncias. Uno, el general Petraeus, jefe de la poderosa Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), por tener un affaire extramarital, y el otro, un concejal del ayuntamiento de Madrid por haber alquilado un local para una fiesta donde hubo varios muertos.

Ambos sabían que su permanencia en el cargo luego de que los sucesos señalados fueran conocidos por la opinión pública era punto menos que imposible.

Aquí pasa lo mismo, la opinión pública se rebela, los diarios escriben editoriales, y los funcionarios ignoran todo olímpicamente.

Nos hace falta vergüenza, sentido de honor. Pareciera como si no tuviésemos nada que transmitir a los hijos y nietos, que esperan de nosotros más que el apoyo material, la guía espiritual y moral para ser hombres y mujeres de bien.

Parece que la tradición de la renuncia es algo que hay que comenzar a desarrollar, como parte de "lo que nunca se ha hecho".

atejada@diariolibre.com
COMENTARIOS
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  • 1

    La pregunta del día

    ¿Apoya que la iglesia católica perdone a las mujeres que abortan?