Revista|18 feb 2013, 12:00 AM|POR Yohanna Hilario

Helicobacter Pylori: un mal silente

SD. Si siente acidez, náuseas leves, dispepsia o indigestión, dolor abdominal, sensación de llenura, eructos y regurgitación... son motivos suficientes para hacerle una visita a su gastro, pues las bacterias son la principal causa de los daños en el organismo y el estómago es su albergue favorito.

La bacteria Helicobacter Pylori ha sido descrita, en los últimos años, como un carcinógeno grupo I por su relación con el cáncer gástrico y el linfoma tipo Malt.

Según el director médico del Centro Diagnóstico de Helicobacter Pylori y Laboratorio Clinico Especializado, Alberto Santana, esa bacteria infecta la mucosa del estómago y causa la mayoría de gastritis y úlceras pépticas, aunque algunas personas que tienen la bacteria nunca manifiestan síntomas.

En 1983 (fecha en que fue re-descubierta la bacteria) el 95% de los pacientes con gastritis tenían helicobacter Pylori positivo. La prevalencia de la infección hoy en día es de 35% en países desarrollados y 60% en países en vías de desarrollo.

En la República Dominicana, la prevalencia es de 35% en la práctica privada y un 63% en pacientes hospitalarios, esta diferencia es debido a las condiciones sanitarias de las diferentes poblaciones.

La Sociedad Dominicana de Gastroenterología estima que cerca del 80% de la población dominicana puede tener Helicobacter Pylori. Esto porque es una bacteria muy relacionada con el hacinamiento e insalubridad, situación en la que la vive más del 50% de las familias dominicana.

"La bacteria vive en el estómago de los humanos exclusivamente y es el único organismo que puede vivir y multiplicarse en un medio tan ácido, es una bacteria en forma de hélice -de aquí su nombre-, puede literalmente enrollarse en la mucosa del estómago, vivir y multiplicarse", afirma el experto.

Tratamientos

En 1994, la agencia americana "The Nacional Institutes of Health" recomendó el tratamiento con antibióticos.

Santana señala que la infección puede ser sintomática o asintomática. "Para los pacientes asintomáticos no se recomienda tratamiento, para los que tienen síntomas, se recomienda la triple terapia utilizada por primera vez por Thomas Borody en 1987, que consiste en un inhibidor de bomba protónicas y dos antibióticos. Esta terapia revolucionó el tratamiento de las úlceras y gastritis, pero desafortunadamente ha habido mucha resistencia a los antibióticos de primera línea, y se ha implementado la cuádruple terapia que incluye bismuto. También se ha encontrado resistencia y hoy se recomienda hacer estudios de antibiograma y sensibilidad", afirmó.

Habitualmente se utiliza de inicio la terapia con claritromicina, amoxicilina y omeprazol y si esto no funciona, se le puede administrar la cuádruple terapia o la terapia secuencial, dependiendo de las características del paciente y del criterio del médico tratante.

Muchos son los antibióticos utilizados para las terapias combinadas, entre los que se encuentran: levofloxacina, amoxicilina clavulánica, ciprofloxacina, moxifloxacina, azitromicina, fosfomicina, eritromicina, metronidazol y furazolidona, entre otros, apunta.

"En el país hay una alta resistencia a la claritromicina y al metronidazol, por lo cual debemos llevarnos de nuestros estudios en población, e implementar nuestro propio tratamiento. No dejarnos llevar por los estudios hechos en otros países, ya que nuestro helicobacter y nuestros pacientes son diferentes a otras poblaciones", dice el doctor.

En la ausencia de tratamiento con antibióticos, aparentemente la infección por Helicobacter Pylori persiste de por vida, ya que el sistema inmunológico del humano no es capaz de erradicarlo, aunque hay muchos estudios con medicina alternativa, y hoy en día se ha expandido el uso de los probióticos, que parece van a tener un papel muy importante en su tratamiento y erradicación.

Diagnósticos y prevención

Según Lilliana Khoury, directora general del centro, son muchos los métodos para diagnosticar la bacteria: los métodos invasivos: Endoscopía y Biopsias gástricas; los no invasivos -se realizan en el laboratorio- prueba en aliento con Carbono 13 y prueba en aliento Carbono 14. También la detección de antígenos en heces fecales, indica presencia de bacteria. Cultivos especiales con patrón de sensibilidad y resistencia: indica antibiótico exacto que elimina la bacteria.

Evitar aguas contaminadas, alimentos crudos o mal cocidos, hielo y comidas en lugares con poca higiene. Se debe limpiar y clorar las cisternas, tinacos, tanques y otros reservorios de agua para uso doméstico.

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