SOCIEDAD|07 may 2013, 12:00 AM|11|POR T. Molina/ M. Mejía

Deudas, privilegios e ilegalidad en la OMSA

Dueño de taller admite ofrece servicio sin haber concursado
Empleados trabajan en la reparación de un autobús de la OMSA en el taller Gefema Extreme. (Foto. Nehemías Alvino)
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SANTO DOMINGO.-Desde que se creó la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) en 1997, la institución ha mantenido serias dificultades para operar, que más que problemas de presupuesto, se concentran también en una débil sistematización en el mantenimiento de las unidades.

A esto se suma una reciente pugna de intereses entre representantes de talleres contratados por la institución, quienes aseguran que su director, Manuel Rivas, privilegia por lo menos a tres negocios particulares en los que, inclusive, le atribuyen alguna participación.

 

A una de estas empresas Rivas le adjudicó la reparación de los autobuses sin ir a licitación, conforme admite su propio presidente.

Un informe dado por la OMSA a DL detalla que son 26 las empresas de mecánica y de vehículos de motor que prestan servicio a la institución estatal, seleccionadas mediante un proceso de licitación, según asegura la entidad.

Propietarios de algunos de estos talleres afirman que dan el servicio a un precio inferior al que ofertan aquellos que Rivas estaría privilegiando, y se quejan, además, de la alta deuda que el organismo mantiene con ellos.

DL solicitó a la OMSA una relación detallada de las deudas con los talleres. La respuesta fue una comunicación de fecha 25 de abril que sólo señala que el monto de las cuentas por pagar a los suplidores desde 2008 a 2013 es de RD$242,525,246.03, sin especificarse cuánto de ese total corresponde a los talleres.

Al cuestionar al director de la OMSA sobre el alegado privilegio, niega que utilice su condición de funcionario para su beneficio personal. "Yo aquí, por razones de ética, no puedo hacer ninguna actividad, estoy aquí porque el Presidente me designó. Soy ingeniero de transporte, pero de mecánica nada que ver; estoy administrando la OMSA, pero no tengo taller", afirma Rivas.

DL visitó uno de los talleres "privilegiados". El local está situado en una zona apartada del sector Villa Ogando, en el kilómetro 14 de la autopista Duarte, y desde antes de llegar, se podía divisar el color verde característico de los autobuses estatales.

En la amplia instalación se cuantificaron unas 10 guaguas en reparación. Jorge Féliz, presidente de la empresa, señala que el negocio se denomina Gefema Extreme. La primera palabra son las siglas del Grupo Empresarial Feliz Marte, una empresa que no aparece registrada en el listado de suplidores que la OMSA suministró a DL.

 

El comerciante confiesa que ese negocio no consiguió trabajar con la OMSA mediante licitación, como exige la Ley 340­06 sobre Compras y Contrataciones. "Realmente todo es aparentemente coyuntural, porque cuando entras en estos espacios de talleres, que tienes la capacidad de resolver, buscas personas que te puedan llevar adonde el director y ofrecerle lo que tú puedes hacer por él", dice.

Cuestionado sobre el porqué cuenta con un soldado del ejército para custodiar el local, Féliz explica que el militar realiza esa labor en su tiempo libre. Sin embargo, según se confió a DL, este personal fue enviado por la OMSA.

Conforme Féliz continúa conversando, sus palabras contradicen a las de sus empleados. Según manifiesta, el taller tiene entre tres y cuatro años operando, sin embargo el personal que allí labora asegura que tiene unos ochos meses, el mismo tiempo que Rivas lleva como director de la OMSA.

En la Oficina Nacional de Propiedad Intelectual aparece que la empresa fue registrada el 4 de septiembre de 2012 y en la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo el 14 de noviembre de ese mismo año. "Desde este taller hemos estado luchando junto al director (de la OMSA) para que él tenga una buena gestión", afirma Féliz.

Resalta la agilidad con que el personal de su empresa, compuesto por unos 40 hombres, repara los autobuses, cuyos principales problemas son de motor y transmisión. Cuenta que en ocho meses han "mandado para la calle" alrededor de 30 unidades y "cada día traen más".

La rápida dinámica con que Féliz comenta que se reparan los vehículos, contrasta con el letargo en que ha estado sumergido el rescate de cientos de autobuses de la OMSA, estando muchos inmóviles en terrenos de la institución, como las terminales del Hipódromo y El Tamarindo.

El director de la OMSA cuantifica en 300 las unidades dañadas, y coincide con representantes de los talleres que reparan estos autobuses en que gran parte de las guaguas se pueden arreglar ya que sus principales problemas son de motor y transmisión.

Mantenimiento: el gran barril

 

La OMSA vino a sustituir la Oficina Nacional de Transporte Terrestre (Onatrate). Fue creada mediante el decreto 448-97.

El ex director de la sustituida institución, Germán Peña Guadalupe, manifiesta que cuando entregó la entidad a la OMSA, se contaba con un taller equipado, con las mejores instalaciones, pero que tiempo después fue desmantelado y empezaron a llevar las unidades a talleres privados haciendo negocios con empresarios.

El decreto que crea la OMSA establece que su función original es la "preparación, mantenimiento, reparación y despacho a la flota de autobuses de transporte público de la ciudad de Santo Domingo"; un año después se agregó Santiago.

La OMSA inicia sus operaciones con 614 autobuses, de la marca Mercedes Benz. Hoy día cuenta con varios corredores y rutas que ofrecen un servicio público lento y precario, movilizando sólo en Santo Domingo el 3.5% de los pasajeros.

El ex director de la Onatrate recuerda que recibió la primera cotización de autobuses en US$65 mil cada unidad, negociables, mientras que en la gestión de la OMSA se compraron en US$75 mil, apenas meses después.

"De ahí empezó torcido el árbol; la OMSA empezó torcida y nadie la defendió, la utilizaron para hacer grandes fortunas", asegura.

DL solicitó a la Oficina de Acceso a la Información Pública de la Procuraduría las declaraciones juradas de bienes del anterior director de la OMSA (2004-2012), Ignacio Ditrén. Sólo se recibieron una emitida en 2006 y otra en 2008, y en ambas no se pudo verificar una variación considerable de los bienes del ex funcionario en esos dos años.

¿A dónde fueron los autobuses?

 

Ditrén destaca en su libro "Historia del Transporte en la República Dominicana" que para los Juegos Panamericanos celebrados durante el gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004) se compraron 314 autobuses para transportar a los deportistas que luego fueron traspasados a la OMSA.

Sumados a los 616 que había en la primera gestión de Leonel Fernández (1996-2000), totalizaban para ese entonces 930 las unidades.

"Sorprendió que al retornar las autoridades del gobierno del doctor Fernández en 2004 sólo quedaran 130 unidades, el resto estaban o fundidas o chocadas o defectuosas o distribuidas en diferentes instituciones y organizaciones gubernamentales", dice Ditrén.

En el período 2000-2004 la OMSA fue dirigida por Diógenes Castillo, quien fue sometido a la Justicia por el supuesto desvío de unos RD$6 millones, que esa entidad le habría pagado a la empresa Brasil Representation Import Export (BREICA), acusación de la que posteriormente fue descargado.

Según estimaciones del especialista en transporte, Onéximo González, para la compra de 937 autobuses de la OMSA el gobierno invirtió US$84,622,000.

El actual director de la OMSA desconoce cuántas guaguas se han comprado para la institución y cuándo se hizo la última adquisición. Sin embargo, se informó a DL que la más reciente compra fue de 102 autobuses en el año 2008 -que ya están presentando fallas eléctricas- y la nueva administración gestiona comprar 100 más.

El inventario más reciente dado por Rivas es de 205 guaguas capaces de dar servicio y 300 dañadas.

La situación ha sumergido al organismo en continuos gastos para reparar sus vehículos de marcas como Mercedes Benz, Hyundai, Iveco y Volvo, que sobrepasan su capacidad económica. Rivas cuantifica el presupuesto anual de la OMSA en RD$1,200 millones; RD$400 millones se destinan para mantenimiento y RD$195 millones para repuestos que resultan "insuficientes".

Para la larga carrera de reparación de autobuses, la OMSA está en proceso de licitar RD$80,427,295, de los que RD$50 millones serán para comprar repuestos y el resto para neumáticos y baterías. La última licitación se realizó entre febrero y junio de 2012, de aproximadamente RD$75 millones.

"Estamos en camino de las reparaciones mayores hacerlas en talleres propios (de la OMSA), pero para eso tenemos que preparar una infraestructura adecuada. Una guagua que valga seis millones (de pesos), si podemos ponerla en funcionamiento con un millón, nosotros lo vamos a hacer, y hasta más", concluye Manuel Rivas.

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