09 Octubre 2009, 11:37 AM
Obama recibe premio Nobel por lo que puede hacer, no lo que ha hecho
Esfuerzos, es posible. Logros, aún está por ver WASHINGTON.- El presidente de EE.UU., Barack Obama, es el nuevo premio Nobel de la Paz, un premio que se le ha concedido menos por lo que ha hecho que por las esperanzas de lo que pueda hacer.
El Instituto Nobel en Oslo indicó que concede el premio a Obama por sus "esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos". Esfuerzos, es posible. Logros, aún está por ver.
El presidente estadounidense tiene dos conflictos bélicos abiertos, en Irak y Afganistán.
Ha anunciado la salida completa de las tropas en Irak para 2011 pero, paradójicamente para un galardonado con el mayor premio a la busca de la paz, se encuentra inmerso en un proceso de consultas para decidir la estrategia en la guerra en Afganistán y ha asegurado que no se plantea reducir la presencia militar allí.
Sus esfuerzos de mediación para la paz en Oriente Medio por el momento tampoco han rendido fruto. Su intervención personal más reciente, hace dos semanas en Nueva York en una trilateral con los líderes israelí y palestino, se cerró sin ningún progreso tangible.
Y su promesa quizás más concreta, el cierre de la prisión e la base naval de Guantánamo para el próximo enero, parece cada vez más complicado de conseguir, a la vista de las dificultades para decidir qué hacer con algunos de los sospechosos de terrorismo allí recluidos.
El Instituto Nobel ha destacado en particular, para conceder su premio al presidente estadounidense, sus esfuerzos en favor de la desnuclearización.
Obama propuso en abril, en un discurso en Praga, un mundo futuro sin armas nucleares, una iniciativa que, si bien fue acogida con grandes alabanzas por las potencias mundiales, hoy por hoy parece una utopía.
El presidente estadounidense ha abierto negociaciones con Rusia para un nuevo tratado de reducción de cabezas nucleares que sustituya al actual START, que expira en diciembre. Pero aun si se cumplieran los plazos para ello, ambas potencias conservarían un número suficiente como para destruir el planeta varias veces.
Y tanto Irán como Corea del Norte mantienen activos sus programas nucleares. Ambos países por el momento dan largas a las ofertas estadounidenses de apertura de un diálogo si renuncian a esas actividades.
En el caso iraní, la República Islámica se vio obligada a reconocer hace dos semanas que mantenía una instalación nuclear clandestina en Qom.
Sí es cierto que Obama ha infundido un nuevo aire a la relación de su país con la comunidad internacional y ha prometido una "nueva era" de cooperación.
En este sentido, la decisión del comité puede interpretarse tanto como un premio al nuevo presidente como un rapapolvo a su predecesor, George W. Bush, que fue a la guerra contra Irak en contra de la opinión mundial.
En cambio, en un discurso en El Cairo en junio Obama ofreció "un nuevo comienzo" al mundo musulmán.
También ha imprimido un giro a la política medioambiental de su país y ha asegurado en un discurso ante la ONU que "los días en que EE.UU. arrastraba los pies han terminado".
Pero en lo que respecta al cambio climático, las manos del presidente están atadas en el terreno nacional por lo que pueda decidir el Congreso. Internacionalmente, las perspectivas de un pacto que sustituya al Protocolo de Kyoto el próximo diciembre en Copenhague parecen hoy por hoy distantes.
Y aunque el mundo musulmán acogió positivamente su propuesta de borrón y cuenta nueva, aún no se han detectado resultados tangibles de esa propuesta.
Para Obama, el galardón puede representar más una valoración de las esperanzas que ha suscitado, y un llamamiento a que continúe por ese camino, que un verdadero premio a lo conseguido.
Y, tanto como un honor, puede representar un arma de doble filo. En el terreno internacional, un político puede cometer errores. Un premio Nobel, no.
El Instituto Nobel en Oslo indicó que concede el premio a Obama por sus "esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos". Esfuerzos, es posible. Logros, aún está por ver.
El presidente estadounidense tiene dos conflictos bélicos abiertos, en Irak y Afganistán.
Ha anunciado la salida completa de las tropas en Irak para 2011 pero, paradójicamente para un galardonado con el mayor premio a la busca de la paz, se encuentra inmerso en un proceso de consultas para decidir la estrategia en la guerra en Afganistán y ha asegurado que no se plantea reducir la presencia militar allí.
Sus esfuerzos de mediación para la paz en Oriente Medio por el momento tampoco han rendido fruto. Su intervención personal más reciente, hace dos semanas en Nueva York en una trilateral con los líderes israelí y palestino, se cerró sin ningún progreso tangible.
Y su promesa quizás más concreta, el cierre de la prisión e la base naval de Guantánamo para el próximo enero, parece cada vez más complicado de conseguir, a la vista de las dificultades para decidir qué hacer con algunos de los sospechosos de terrorismo allí recluidos.
El Instituto Nobel ha destacado en particular, para conceder su premio al presidente estadounidense, sus esfuerzos en favor de la desnuclearización.
Obama propuso en abril, en un discurso en Praga, un mundo futuro sin armas nucleares, una iniciativa que, si bien fue acogida con grandes alabanzas por las potencias mundiales, hoy por hoy parece una utopía.
El presidente estadounidense ha abierto negociaciones con Rusia para un nuevo tratado de reducción de cabezas nucleares que sustituya al actual START, que expira en diciembre. Pero aun si se cumplieran los plazos para ello, ambas potencias conservarían un número suficiente como para destruir el planeta varias veces.
Y tanto Irán como Corea del Norte mantienen activos sus programas nucleares. Ambos países por el momento dan largas a las ofertas estadounidenses de apertura de un diálogo si renuncian a esas actividades.
En el caso iraní, la República Islámica se vio obligada a reconocer hace dos semanas que mantenía una instalación nuclear clandestina en Qom.
Sí es cierto que Obama ha infundido un nuevo aire a la relación de su país con la comunidad internacional y ha prometido una "nueva era" de cooperación.
En este sentido, la decisión del comité puede interpretarse tanto como un premio al nuevo presidente como un rapapolvo a su predecesor, George W. Bush, que fue a la guerra contra Irak en contra de la opinión mundial.
En cambio, en un discurso en El Cairo en junio Obama ofreció "un nuevo comienzo" al mundo musulmán.
También ha imprimido un giro a la política medioambiental de su país y ha asegurado en un discurso ante la ONU que "los días en que EE.UU. arrastraba los pies han terminado".
Pero en lo que respecta al cambio climático, las manos del presidente están atadas en el terreno nacional por lo que pueda decidir el Congreso. Internacionalmente, las perspectivas de un pacto que sustituya al Protocolo de Kyoto el próximo diciembre en Copenhague parecen hoy por hoy distantes.
Y aunque el mundo musulmán acogió positivamente su propuesta de borrón y cuenta nueva, aún no se han detectado resultados tangibles de esa propuesta.
Para Obama, el galardón puede representar más una valoración de las esperanzas que ha suscitado, y un llamamiento a que continúe por ese camino, que un verdadero premio a lo conseguido.
Y, tanto como un honor, puede representar un arma de doble filo. En el terreno internacional, un político puede cometer errores. Un premio Nobel, no.
De EFE
Comentarios
modesto1968
un premio novel a un hombre que esta administrando 2 guerras..el lambonismo es grande
APOLITICO
Con lo vulnerable que es el hombre a las tentaciones de Satanás, cuyo único propósito ha sido y será destruir la creación de Dios, y tenemos un mundo manejados por hombres en cuyos hombros descansa la desición de apretar un simple botón y acabar con todo. Con qué derecho? ¿Quien se lo ha autorizado?
Si el propósito de Dios con el hombre es y será que cada uno ame a su prójimo como así mismo.
Anto21
Cuanta mier...!! En este mundo de sobornos, ayante e hipocresía solo pasa eso. O es que acaso no vieron que los USA tienen militares metidos en varios países. Obama ganó el premio Nobel de la Paz por hablar mucha plepla y prometer cosas que ni el mismo se cree.
SantiagoBTH
EUA se pasó 8 años admirando y alabando a G.W. Bush mientras éste mentía a su pueblo conduciéndolo a guerras y su mayor colapso económico. Hoy han perdido casas y trabajos por esto y nadie dice nada. Sin embargo ahora viene Obama con voz de esperanza a tratar de "enderezar tuertos", lo critican duramente y lo quieren hacer picadillos. Los dueños del dinero ni lo quieren dejar actuar ¿Porqué será?
241090
Creo que estos dos personajes esta totalmente fuera de orbita, ponganse en los zapatos de Barack Obama para ver lo que pica el mal olor, tienen que tener en cuenta que ese señor encontro dos guerras, las cuales les esta buscando salidas paulatinamente, ademas otro problema ha sido si no se dan cuenta, el nuevo respiro sobre la economia mundial, PONGANSE A LEER, y despues hablen!
EduardoNunez
Y por qué no me dieron ese premio a mi?????????????
Anto21
Primera vez que se premian las buenas intenciones!! Ni las mujeres le hacen caso a uno nada más porque uno tenga buenas intenciones. Diablo, es verdad, aquí aplica el dicho que lo que vale es la intención.