×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Actualidad

A seis años de la tragedia del vuelo 587, las lágrimas no cesan

Expandir imagen
A seis años de la tragedia del vuelo 587, las lágrimas no cesan
BELLE HARBOR, NY.- Coronada por un cielo gris otoñal, el triste recuerdo de las víctimas fatales del peor accidente aéreo de las últimas décadas en Estados Unidos, las flores, los negros y luctuosos vestuarios de los deudos, el fúnebre color del monumento y un discurso que evocó los aportes como inmigrantes de los dominicanos caídos en el colapso del alcalde Michael Bloomberg, se celebró hoy en Nueva York, el sexto aniversario de la tragedia del vuelo 587 de American Airlines, ocurrida el 12 de noviembre del año 2001 en esta bahía próxima al aeropuerto internacional John F. Kennedy.

Las lágrimas parecen que no cesan a pesar del tiempo y entre la mayoría de los presentes, se percibía la sensación que la catástrofe ocurría hoy. En un contraste de lejanía y distancia, de recuerdos, ayer y el presente, para los que se aferraban a las fotografías de los suyos, es como si el tiempo no transcurriera. Las escenas de profusos llantos, dolor y almas rotas era como una escena que intentaba en medio de la impotencia y la frustración de no dar crédito a las manecillas del reloj o a las hojas del calendario.

En el entristecido y trágico ámbito que nuevamente retraía los horribles detalles de aquel infierno sobre las aguas, las despedidas y promesas de regreso, se "repetían" como en el primer día.

El evento dio inicio a las 9:00 de la mañana y a las 9:16 hora en que se precipitó la nave a tierra, se acogió un minuto de silencio para posteriormente leer los nombres de cada una de las víctimas, 260 que perecieron en el avión y otras cinco en tierra.

En El Bronx, el Jardín de Recordación inaugurado el año pasado en el colegio comunitario Hostos, fue otro de los escenarios escogidos para un acto similar y frente a una tarja levantada hace dos años por la gobernación del estado en la calle 177 y avenida Cabrini, algunos parientes de las víctimas, también depositaron flores y recitaron versos cristianos y oraciones.

En contraste y en las calles de la comunidad criolla en el Alto Manhattan, muy pocos se acordaban de que hace seis años, se mataron 260 pasajeros, incluyendo a la tripulación, la mayoría nativos de la República Dominicana.

El alcalde, después de que se guardara un minuto de silencio, se interpretaran los himnos dominicano y estadounidense y se leyeran los nombres de cada una de las víctimas, mientras un bombero daba lúgubres toques a una pequeña campana, dijo que otra vez "estamos aquí y hemos venido juntos para recordar a todos ellos y expresarles nuestros sentimientos en este sexto aniversario".

Bloomberg agregó en sus palabras que "hoy, nuestros corazones también tienen el peso de este triste aniversario y de las devastaciones causadas por la tormenta tropical Noel en la República Dominicana y Haití".

Y ante la ausencia de los oficiales electos entre estos concejales municipales, asambleístas y congresistas estatales, el alcalde de Nueva York, los justificó diciendo que se encuentran en la República Dominicana por una razón muy humana y especial que es la de la solidaridad con sus coterráneos y hermanos afectados por la tormenta.

"En este momento, nuestros oficiales electos que no vinieron a esta ceremonia están asistiendo a las víctimas de Noel", añadió el alcalde.

El colapso del avión de American Airlines, un Airbus A-300 al que según el diagnóstico de la Administración Federal de Aviación (FAA, siglas en inglés), se le rompió la cola por un "error humano" (lapsus del piloto), causó 260 muertes entre sus ocupantes y otras cinco al caer convertido en una terrorífica e infernal bola de fuego sobre un sector tranquilo y residencial en Belle Harbor a pocos minutos del aeropuerto internacional Kennedy.

Entre los concurrentes a las ceremonias, se destacó la presencia de la señora Belkys Lora, presidenta del Comité en Memoria del Vuelo 587, entidad que coordinó los actos junto a la oficina del alcalde, el comisionado de inmigración de la ciudad Guillermo Linares, el concejal Miguel Martínez, el congresista en Washington Charles Rangel y representaciones de las oficinas de los senadores Hillary Clinton y Charles Schumer.

De manera parecida, pero sin la presencia del alcalde, se celebró otra ceremonia en el Jardín de Recordación del colegio comunitario Hostos, que es un pequeño monumento fabricado en mármol y granito y en el que aparecen también los nombres de las víctimas. Una cascada de cristalina agua cae sobre la estructura poniendo un tono de mayor tristeza y paz en su alegoría.

El monumento de Belle Harbor diseñado por un escultor dominicano y quien ganó en concurso público la obra, fue levantado a un costo de $9.2 millones de dólares, pero se levantó a unas 15 cuadras de distancia del punto donde cayeron los pedazos del avión accidentado, debido al rechazo de los residentes de Belle Harbor de mayoría blanca.

Para las autoridades federales de aviación en Estados Unidos, la causa principal para que el piloto cometiera el "error" fue su falta de entrenamiento en el manejo de ese tipo de aeroplanos. Empero, el diagnóstico ha causado una de las mayores controversias e incluso el padre del piloto muerto ha salido en varias oportunidades en defensa de su hijo, diciendo que la información oficial es "una quinta pata del gato".

Otro de los problemas confrontados fue la ubicación de los restos que todavía hace menos de dos años, enfrentaba a parientes y a la oficina forense de Nueva York.

Finalmente, se acordó que los no identificados, fueran sepultados en una fosa común en el cementerio Woodland de El Bronx, donde también se realiza cada año una misa íntima de recordación dos días antes de la fecha oficial que es hoy.

En Estados Unidos, la conmemoración del sexto aniversario de la caída del vuelo 587, coincide con el Día Nacional de los Veteranos de Guerra.