Aumentan los testimonios que atribuyen milagros a Juan Pablo II
Ante el creciente número de solicitudes entre la comunidad católica para que Juan Pablo II sea proclamado santo, los testimonios de presuntos milagros gracias a su intercesión han aumentado. La Arquidiócesis Primada de México destacó cinco testimonios de supuestos milagros atribuidos a Karol Wojtyla, los cuales fueron retomados del informe especial en la Secretaría de Estado del Vaticano, donde se tiene un gran número de casos.
Entre los testimonios, quien fuera secretario personal del papa, Stanislao Dziwisz, admitió ser testigo de un estadunidense judío enfermo de cáncer, quien sanó luego de asistir a una misa privada con Juan Pablo II, de quien recibió personalmente la comunión.
Asimismo la mujer colombiana Ofelia Trespalacios, a punto de cumplir 91 años, asegura que Juan Pablo II la curó de unos "vértigos espantosos que padecía 20 años atrás". Atribuyó su salud al pontífice, a quien conoció en Italia en 1985 durante una audiencia. En México, cuando el Juan Pablo II recorrió Zacatecas vio a Herón Badillo, un niño de cuatro años enfermo de leucemia en fase terminal.
Después de que lo besó y lo bendijo, el pequeño mejoró y ahora goza de buena salud. Además, el cardenal Francesco Marchisano fue operado de las carótidas y por un error de los médicos quedó mudo. El papa lo visitó, acarició su garganta y el cardenal recuperó la voz. También se habla de una señora ciega que recuperó la vista después de un leve contacto con Juan Pablo II. Esto, señaló la arquidiócesis, son sólo algunos presuntos milagros atribuidos a Juan Pablo II que se guardan en un informe especial en la Secretaría de Estado del Vaticano, por lo que podrían ser fundamentales para una posible beatificación.
El especialista en temas religiosos Roberto O' Farril señaló en entrevista que el caso de la posible beatificación y canonización debe ser llevado fielmente por el dicasterio vaticano "sagrada congregación para las causas de los santos", en el cual se lleva un proceso casi judicial. Se tiene que tomar en consideración la propia historia del candidato, si vivió heroicamente las virtudes del evangelio y, además, se deben revisar los documentos que fueron escritos por el postulado.
En la causa de canonización no se revisa la vida completa, sino los últimos siete años. Además, hay una norma que no es ley y señala que tienen que pasar mínimo siete años para que se introduzca la causa, pero ante una aclamación popular o percepción a santidad puede iniciarse de inmediato, como fue la beatificación de la madre Teresa de Calcuta.
Entre los testimonios, quien fuera secretario personal del papa, Stanislao Dziwisz, admitió ser testigo de un estadunidense judío enfermo de cáncer, quien sanó luego de asistir a una misa privada con Juan Pablo II, de quien recibió personalmente la comunión.
Asimismo la mujer colombiana Ofelia Trespalacios, a punto de cumplir 91 años, asegura que Juan Pablo II la curó de unos "vértigos espantosos que padecía 20 años atrás". Atribuyó su salud al pontífice, a quien conoció en Italia en 1985 durante una audiencia. En México, cuando el Juan Pablo II recorrió Zacatecas vio a Herón Badillo, un niño de cuatro años enfermo de leucemia en fase terminal.
Después de que lo besó y lo bendijo, el pequeño mejoró y ahora goza de buena salud. Además, el cardenal Francesco Marchisano fue operado de las carótidas y por un error de los médicos quedó mudo. El papa lo visitó, acarició su garganta y el cardenal recuperó la voz. También se habla de una señora ciega que recuperó la vista después de un leve contacto con Juan Pablo II. Esto, señaló la arquidiócesis, son sólo algunos presuntos milagros atribuidos a Juan Pablo II que se guardan en un informe especial en la Secretaría de Estado del Vaticano, por lo que podrían ser fundamentales para una posible beatificación.
El especialista en temas religiosos Roberto O' Farril señaló en entrevista que el caso de la posible beatificación y canonización debe ser llevado fielmente por el dicasterio vaticano "sagrada congregación para las causas de los santos", en el cual se lleva un proceso casi judicial. Se tiene que tomar en consideración la propia historia del candidato, si vivió heroicamente las virtudes del evangelio y, además, se deben revisar los documentos que fueron escritos por el postulado.
En la causa de canonización no se revisa la vida completa, sino los últimos siete años. Además, hay una norma que no es ley y señala que tienen que pasar mínimo siete años para que se introduzca la causa, pero ante una aclamación popular o percepción a santidad puede iniciarse de inmediato, como fue la beatificación de la madre Teresa de Calcuta.
Diario Libre
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