El vínculo entre la astronomía y la Semana Santa

$!El vínculo entre la astronomía y la Semana Santa
Imagen ilustrativa. La Iglesia católica solo considera el 21 de marzo como fecha oficial para el equinoccio de marzo y de esta se desprenden sus cálculos para la Semana Santa.

REDACCIÓN. La Semana Santa, la festividad cristiana de recogimiento especial del año, guarda una estrecha relación con dos eventos relevantes para la astronomía: el equinoccio y el plenilunio.

Para determinar la fecha del Domingo de Resurrección o de Pascua primero se observa el equinoccio de marzo (primavera en el hemisferio norte o boreal, otoño en el hemisferio sur o austral), el cual ocurre generalmente alrededor del 20 de marzo, y en segundo lugar se toma en cuenta la primera luna llena (plenilunio) que sigue al referido equinoccio.

El equinoccio de marzo de 2018 se produjo el pasado jueves 20 a las 16:15 horas del horario universal, mientras que la luna llena está programada para el sábado 31 de marzo, por lo que el Domingo de Resurrección será, en efecto, el 1 de abril.

De lunas llenas y “azules”
El vínculo entre la astronomía y la Semana Santa

En el plenilunio toda la cara de la luna que apunta hacia la Tierra está iluminada por los rayos del sol en un 100 %. Si nuestro satélite natural cruza el plano de la eclíptica (la línea imaginaria por donde pasa el sol) durante esta fase, la sombra de la Tierra se proyectará sobre su superficie generándose de esta forma un eclipse lunar.

Cuando en un mismo mes se producen dos lunas llenas, la segunda, como la de este 31 de marzo, se denomina “luna azul”.

La luna llena posterior al equinoccio de marzo de 2018 es la segunda “luna azul” de este año (la anterior se produjo el 31 de enero) y forma parte del primer par de “lunas azules” en un mismo año desde septiembre de 2012.

(El siguiente vídeo muestra un time-lapse de los equinoccios y solsticios desde el espacio realizado en 2015, con imágenes del satélite Meteosat-9 tomadas en 2010 y 2011.)

De equinoccios y estaciones

El equinoccio (del latín aequinoctĭum, que significa “noche igual”) se produce dos veces al año: el 19, 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre, y en él la noche y el día tienen aproximadamente la misma duración en todo el planeta.

El primer equinoccio del año marca el final del invierno en el hemisferio norte (verano austral) y el inicio de la primavera (otoño en el hemisferio sur), mientras que el segundo equinoccio señala el final del verano y el inicio del otoño boreal, así como el final del invierno y el inicio de la primavera austral.

Es importante destacar que la Iglesia católica solo considera el 21 de marzo como fecha oficial para el equinoccio de marzo y de esta se desprenden sus cálculos para la Semana Santa.

Por lo anterior, la Semana Santa de 2019 no será en marzo sino en abril, debido a que el plenilunio posterior al equinoccio se producirá el 21 de marzo, que es justo el mismo día que la Iglesia señala para el equinoccio de marzo, por lo que el Domingo de Resurrección o de Pascua se traslada al domingo posterior a la siguiente luna llena, la cual está pautada para el 19 de abril. Debido a esto, la Semana Santa correrá entre el domingo 14 y domingo 21 de abril de 2019.

20180330 https://www.diariolibre.com

+ Leídas