La ciencia demuestra que todos somos 99.9% iguales

Hay algo que sé sobre ti, amigo o amiga que lee estas líneas: eres casi idéntico a mí. Los seres humanos nos creemos especiales, tan únicos e irrepetibles y la verdad es que somos más iguales de lo que imaginamos. La raza humana completa, sin importar etnia, origen geográfico o condiciones de vida, comparte más del 99.9% del mismo ADN.
Todo organismo vivo, ya sea del reino vegetal o del animal, está compuesto por células y cada célula tiene en sí misma un “manual de instrucciones” que se conoce como Ácido Desoxirribonucleico, o ADN para abreviar. El ADN es una inmensa molécula que se encarga de decirle a la célula qué es lo que debe hacer, si convertirse en parte de un glóbulo rojo en el torrente sanguíneo, si conformar un bastoncillo en la retina del ojo, si convertirse en parte de un hueso o de un músculo, o quizás en formar parte de uno de los miles de cabellos de tu cabeza.
Todo lo que eres como ser humano está “escrito” en la información genética que se guarda en el ADN presente en cada una de los 30 billones de células de tu cuerpo. ¡La naturaleza sí que hace “backups”! Ahora bien, una sola molécula de ADN está compuesta por alrededor de 6 mil millones de conexiones llamadas “pares base”. Todos los seres humanos tenemos más de 99.9% de pares base (unos 5,994,000,000) en el mismo orden dentro de la molécula de ADN.
Esto significa que literalmente tú (y yo también), aunque somos seres humanos distintos, somos idénticos a Scarlet Johansson en más del 99.9% de nuestro ADN. Y antes de que te emociones, recuerda que somos también 99.9% idénticos a Rafael Leonidas Trujillo, Adolfo Hitler, Osama bin Laden, Kim Jong-un, Bulin 47 y otros destacados terroristas. De hecho, según científicos, los seres humanos y los chimpancés (nuestros vecinos más cercanos en el árbol de la vida), tenemos más de 98% de similitud en sus moléculas de ADN.
¿Por qué, entonces, si somos tan iguales, tan esencialmente idénticos, insistimos en matarnos unos a otros?
Darío Martínez Batlle
Darío Martínez Batlle