Cierran dos bares gays en Zona Colonial "por ruidos"
La acción la encabezó la Fiscalía y la Policía Turística. En el hecho fueron apresadas 16 personas
SANTO DOMINGO. Dos discotecas de gays en la Zona Colonial fueron cerradas durante un operativo en el que se apresaron a 16 personas entre empleados y visitantes.
El operativo fue realizado por la Fiscalía del Distrito Nacional el sábado desde la 10:00 p.m. hasta las 3:00 a.m. del domingo. Las discotecas clausuradas son Arena y Punto, ubicadas en la calle Mercedes.
Según explicó el coordinador de la Fiscalía Barrial de la Zona Colonial, Julio Saba Encarnación, en esos lugares funcionaba un hotel clandestino para gays. Agregó que la acción de la Fiscalía obedece a las múltiples quejas provenientes de moradores de la zona, acerca de los altos ruidos originados en esos establecimientos.
"Fue un atropello"
Para Kelvin Martínez, administrador de la discoteca Arena y uno de los que pasó la madrugada del domingo en prisión, la acción de la Fiscalía fue un atropello. Explicó que le violaron sus derechos como ciudadano al no permitirle llamadas telefónicas y que no entiende el argumento de las autoridades de que clausuraron el lugar por ruidos. "No entiendo porque a esa hora ni siquiera había música. Nosotros abrimos a las doce (de la medianoche) y cuando ellos vinieron eran las once y cincuenta", expresó.
Martínez entiende que la verdadera razón de la clausura se debe al contenido expresado en un reportaje que publicó un diario local sobre los bares gays de la Zona Colonial.
El operativo fue realizado por la Fiscalía del Distrito Nacional el sábado desde la 10:00 p.m. hasta las 3:00 a.m. del domingo. Las discotecas clausuradas son Arena y Punto, ubicadas en la calle Mercedes.
Según explicó el coordinador de la Fiscalía Barrial de la Zona Colonial, Julio Saba Encarnación, en esos lugares funcionaba un hotel clandestino para gays. Agregó que la acción de la Fiscalía obedece a las múltiples quejas provenientes de moradores de la zona, acerca de los altos ruidos originados en esos establecimientos.
"Fue un atropello"
Para Kelvin Martínez, administrador de la discoteca Arena y uno de los que pasó la madrugada del domingo en prisión, la acción de la Fiscalía fue un atropello. Explicó que le violaron sus derechos como ciudadano al no permitirle llamadas telefónicas y que no entiende el argumento de las autoridades de que clausuraron el lugar por ruidos. "No entiendo porque a esa hora ni siquiera había música. Nosotros abrimos a las doce (de la medianoche) y cuando ellos vinieron eran las once y cincuenta", expresó.
Martínez entiende que la verdadera razón de la clausura se debe al contenido expresado en un reportaje que publicó un diario local sobre los bares gays de la Zona Colonial.
Diario Libre
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